23 de Septiembre de 2018

Opinión

¡Santana!

Desde el primer tema que empezó a sonar el disco se nota que estos músicos son como los buenos vinos...

Compartir en Facebook ¡Santana!Compartir en Twiiter ¡Santana!

Hay que reconocerlo, soy un romántico anticuado que le gusta ir a las tiendas de música y comprar discos, a pesar de que en estos tiempos cualquier producción se puede comprar en línea yo prefiero aún hacer el ritual de quitarle el plástico, abrirlo, explorar el booklet, sorprenderme o decepcionarme del diseño de la portada y de interiores y por último llegar a casa ponerlo en el estéreo y disfrutarlo con el mejor sonido posible.

En uno de mis acostumbrados paseos por Mixup, en el área de novedades encontré un CD que tenía una portada estilo setentero con un el rostro de un tigre con colores sobrios y claro, arriba de la portada el nombre SANTANA; de quién más podría ser.

Sin pensarlo dos veces lo compré, pues al leer los créditos me llevé una gran sorpresa pues al músico mexicano lo acompañaban en este CD los músicos con los que grabó en la década de los 70: Gregg Rolie, Neal Schon, Mike Carabello y Michael Shrieve…

Desde el primer tema que empezó a sonar el disco se nota que estos músicos son como los buenos vinos, con el paso del tiempo mejora su calidad.

El disco es impresionante de todo a todo, hay eclecticismo de sonidos, de géneros. El guitarrista oriundo de Autlán, Jalisco, regresó a sus raíces, a los sonidos que hicieron de su estilo un éxito a nivel internacional.

Esta vez cada uno de los temas se escuchan más trabajados –a diferencia de su anterior disco lanzado en 2014 “Corazón” en el que parecía lanzaba notas sin ton ni son- las notas están ahí porque así lo requieren, no hay un abuso de arreglos, de riffs ni de coros que puedan llegar a desesperar al oyente.

Santana nos transporta a los setenta, huele a hierba, a tropical, Santana es sicodelia pura y lo plasma mejor que nunca; también se da una pausa para tomar la guitarra acústica y lo hace de maravilla en el tema “Sueños”.

Santana no sólo se escucha, se siente, se baila, se puede oler, es uno de los pocos guitarristas que con seis cuerdas puede crear ambientes y transportarnos a distintos lugares, sin duda “Santana IV” es un disco que no debe de faltar en la colección de cualquiera que se precie de escuchar buena música.

Estimados lectores nos leemos la próxima semana.

Saludos y mucho rock.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios