14 de Diciembre de 2018

Opinión

Se la pasó esperando...

Pareciera que siempre estamos esperando algo, una señal, que algo pase o que alguien nos diga...

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Pareciera que siempre estamos esperando algo, una señal, que algo pase o que alguien nos diga que las cosas tienen que ser de tal manera; es como si necesitáramos la aprobación de algo o de alguien para saber que estamos haciendo las cosas bien, porque no nos atrevemos a tomar riesgos,porque pensamos las respuestas de algo que aún no sucede.

Creo que dejamos de ver incluso señales que habíamos esperado, dejamos de vivir por esperar ¡que venga la vida!, y ahí está pasando frente a nosotros ¡mientras esperamos que algo pase!

Nadie tiene un manual ni garantía de que las cosas tengan que suceder de determinada manera, hay probabilidades, como en todas las cosas, pero nada está escrito, somos nosotros mismos los que debemos escribir nuestra historia y decidir hacia dónde llevar nuestra vida, tenemos tanto miedo de arriesgarnos a encontrar obstáculos si de pronto nos despierta esa chispa que nos dice: ¡va, tú puedes, qué más da!

¡Atrevámonos a vivir,a que la vida no pase, que se quede firme e intensamente sobre nosotros!, no sabemos mañana qué va a pasar, ni en qué lugar ni que personas vayan o vengan a nuestra vida, de lo único que tenemos seguridad es de dirigirnos a nosotros mismos y es relativo porque dependemos de muchos factores pero en lo que nos compete, tenemos que arriesgarnos, ir o venir, decir o pensar qué es lo que quieres escribir en tu historia, no permitas que un narrador la cuente por ti. Por ejemplo, cuántas veces has visto fotografías que en el momento que te las tomaron y las viste las odiaste, y al pasar el tiempo reconoces que te ves muy bien, ¿ves?,eso es lo que pasa cuando te preocupas por lo que vendrá en lugar de disfrutar y vivir lo que estás viviendo.Nadie somos perfectos, todo mundo la regamos pero también todo mundo podemos reconocer, corregir y cambiar si algo no nos gusta, no te subestimes y aprende a reconocer la fuerza que hay en el interior de cada quien.

No permitas que se te pase cada oportunidad, cada día, y no permitas que nadie te diga quién debes ser o hasta dónde puedes llegar, porque de eso sólo serás responsable tú mismo, el dejar de intentar por opiniones ajenas sólo lo permites tú.

Alguna vez escribí de romper las estacas,era un elefantito que nació en un circo y lo amarraron con un grillete en la pata a una estaca, como era pequeñito era suficiente con esa estaca, cada que jalaba su pata para intentar zafarse el grillete lo lastimaba tanto lo intentó que dejó de hacerlo, pero creció y se quedó tan acostumbrado a tirar y no lograr zafarse y al contario se lastimaba la pata que dejó de intentarlo, esa pequeña estaca seguía siendo suficiente porque ya no era la fuerza lo que le impedía zafarse, si no la estaca clavada en la mente que le dijo un día ¡no puedes!, cuando con sólo un pequeño tirón bastaba para quitarse esa estaca de la pata, y automáticamente la que lo hacía pensar que no podía, pero ¿qué habría hecho si lo hubiera sabido y se lograba zafar?;¿a dónde iría si toda la vida había estado ahí amarrado?Todo habría podido hacer, iría descubriendo lo que venía para él, una nueva vida, en fin,¡un mundo nuevo!

No permitas que una pequeña estaca te detenga, atrévete a vivir tu vida intensamente, tú decides, tú mandas, tú inténtalo, hazlo y si no te sale a la primera, sigue intentando ¡tienes toda una vida para hacerlo!;¡Vamos tú puedes!

¡Hasta la próxima!

Si quieres compartir una experiencia o que se toque un tema escríbeme [email protected]

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