18 de Febrero de 2018

Opinión

Teatro Yucatán

'Me casé con un malix', protagonizada por Kenny Calderón 'Chayak'cuestiona la neurosis de pareja, el sentido social de la virginidad y la bipolaridad de 'Pitusa'.

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El martes pasado vi “Me casé con un malix”, protagonizada por Kenny Calderón “Chayak”. Desde el título de la obra sabemos que estamos ante una comedia de corte regional, lo que no todos saben es que también estamos ante uno de los actores más carismáticos de Yucatán.

Yo había visto a Kenny en otras obras y sus personajes “Jorge Carlos”, fiel reflejo del niño mal criado, y “Juancho”, el huiro confianzudo, son personajes hilarantes y maravillosos, algo exagerados en su caracterización como suelen ser los personajes del teatro regional, la diferencia aquí es que están construidos en los hombros de un excelente actor: Kenny Calderón, brilla.

“Me casé con un malix” no es una simple comedia, cuestiona la neurosis de pareja, el sentido social de la virginidad y la bipolaridad de “Pitusa”, interpretada por Jennifer Barrera, quien creo podría ser menos estridente y obtener mejores resultados en las etapas de su personaje. Chayak es el típico huiro coqueto, torpe pero encantador para las mujeres y reflejo de muchos hombres que soltaban las carcajadas al verse descubiertos. 

He tenido gratas experiencias en el teatro Yucatán: comedias y parodias de humor blanco, actores queridos por el público como Cuxum, Balita Balam y el mismo Kenny.

Perdonará el lector que manifieste mi cariño y admiración por ellos, pero ante la gentileza y el buen trato yo sólo puedo manifestar respeto, eso es lo que he obtenido de estos artistas y de su foro, RESPETO, así con mayúsculas y no sólo de ellos sino de toda su compañía y las personas que sostienen el teatro Yucatán.

Dense una vuelta, desde las golosinas yucatecas que sirven en la cafetería hasta el contenido de las obras, uno puede pasar un buen rato.

Erik Ávila “Cuxum” ha tenido que pasar varias pruebas; desde ser hijo de un ex político hasta el desdén de “los mejores”. En todas las pruebas Erik aparece con su mejor sonrisa, con la sabiduría que le ha dejado aprender a poner la otra mejilla y preocuparse de lo que en realidad le importa: hacer teatro yucateco.

Quizá por eso su foro está lleno siempre, abierto de martes a domingo y con las puertas abiertas para todo el que guste acercarse. Muchas felicidades a Cuxum, Balita y Chayak, ejemplo de compañías teatrales que crecen como una familia. .

“Me casé con un  malix” seguirá en cartelera todos los martes de septiembre, los miércoles y jueves está “Cuxuneitor, la rebelión de las palanganeras” y de viernes a domingo “El chapolín colorado”. Informes al 3-14-87-87.

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