16 de Diciembre de 2017

Opinión

#Tenemossismo vs. Supersecretaría de Gobernación

Se le notó el filudo colmillo de estadista a Peña Nieto cuando, instalado en la plenitud del pinchi poder, como diría el admirable Fidel Herrera, anunció la desaparición de la SSP federal.

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Se le notó el filudo colmillo de estadista a Peña Nieto cuando, instalado en la plenitud del pinchi poder, como diría el admirable Fidel Herrera, anunció la desaparición de la Secretaría de Seguridad Pública federal, de tan gratos recuerdos, para incorporar sus funciones a una supersecretaría de Gobernación.

Una institución multitask que concentre el monopolio de la violencia y la capacidad de concertacesión política del régimen. Así, aquel que sea ungido en Bucareli tendrá no solo con qué negociar hasta con las expresiones más adversas, sino, al mismo tiempo, las herramientas para aplicarles su estate quieto con Torito incluido. Como en los idílicos tiempos en que Gobernación era solo para rudos entre los rudos, capaces de organizar una cacería de brujas, una guerra sucia, una re-re-represión a domicilio en menos de lo que sonaba el teléfono rojo.

Lo malo es que no hay en el equipo de transición alguien que reúna las características para ser un nuevo Gutiérrez Barrios, un Echeverría renacido o un Latrocinio González Garrido. Digo, ni Osorio Chong ni Videgaray, con todo y demostraciones de maquiavelismo tienen las habilidades para alcanzar los niveles de Reyes Heroles. Quizá se les haga fácil porque en los puestos están el inspector Poiré que no Poirot y García Luna Productions, pero combinar ambas responsabilidades en la susodicha supersecretaría es demasiado. Si con trabajos pudieron con lo de Soriana y Monex…

Simplemente ayer, tras el temblor, brillaron por su ausencia. Mientras Marchelo Ebrard se lució en la madrugada tuiteando hashtags involuntarios como #Tenemossismo y apapachando a la ciudadanía que estaba en la efervescencia cotorra, ninguno de estos personajes se hizo presente. Ahí a las mil quinientas apareció Peña, más modorro que otra cosa, diciendo cosas que Ebrard ya había dicho.

Bueno, del gobierno jelipista solo apareció el secre de Comunicaciones y Transportes, Pérez Jácome, tal vez para cerciorarse de que no se le hubiera cuarteado la banda 2.5.
Así no se puede. Se me ocurre que Peña pruebe a sus campeones dejándolos que sean árbitros en un partido de liguilla. Si alguno sobrevive, que lo deje ser el Darth Vader en el Palacio de Covián, convertido en Estrella de la Muerte. Si no, pos no. 

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