21 de Agosto de 2018

Opinión

¿Y tú, qué doping?

Lucha Contreras, no se ponían de acuerdo respecto a ciertos detalles del bautizo de su primogénito.

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Singular discusión ocurría aquella noche dentro de la residencia de la familia Benavides,  ubicada en la colonia  Floripondios de Altabrisa. Ricardo y su belicosa esposa,  Lucha Contreras, no se ponían de acuerdo respecto a ciertos detalles del bautizo de su primogénito.   −No sé, pero no me acaba de convencer tu amigo ese para ser padrino de Ricardito. En cambio mi hermana Prudencia es de la familia −explicaba vehemente la doña. Luego, ante los continuados ruegos de su marido, exigió una condición terminante: −Muy bien, pero tiene que hacerse un examen antidoping.

Benavides exclamó: −Pero vieja, ¿cómo se te ocurre que le voy a pedir que se haga un antidoping? ¿De dónde sacaste ese disparate?

−Para que veas. Es una idea en favor de la transparencia propuesta por nuestro partido. El candidato a la presidencia estatal del PAN, Alfredo Rodríguez y Pacheco, comunicó a la prensa que “se someterá públicamente a un examen de orina para identificar si consume marihuana, cocaína o anfetaminas. Explicó que dichas sustancias exacerban las emociones, desequilibran los procesos formales del ser humano y que su consumo es inapropiado. Especialmente para quienes deseen poner sus capacidades al servicio de una institución como Acción Nacional”. Y no solamente eso, invitó a su contendiente Raúl Paz Alonzo a seguir su ejemplo –concluyó emocionada.

−Pero, amor, ¿no te parece sospechosa la actitud del fulano ese? Explicación no pedida, acusación manifiesta, dice el refrán. Dicho análisis, en realidad, no prueba nada. Se puede hacer chafa.  En promedio, sólo se encuentran rastros de marihuana en la orina los primeros 5 días después de haberla consumido y 21 días con la cocaína. El interesado puede abstenerse del uso durante ese tiempo. Luego, hacer una prueba en casa, comprobar que está limpio y salir a cacarear.  Además el examen no puede hacerse públicamente. Tendría que wixar ante la prensa para garantizar que la muestra es suya. ¿No se te hace raro? –exclamó Ricardo, agitando el dedo frente a su mujer.

La aguerrida Lucha reviró: −¡Puchi vida! A ver, cuéntame, ¿y tú desde cuándo sabes tanto del tema? ¿No me estarás ocultando algo, verdad Ricardo?

Los asistentes al sacramento de Ricardito comentaron la “acertada selección” de los padrinos hecha por Luchita.
¡Vaya biem!

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