19 de Septiembre de 2018

Opinión

Un silencioso depredador

Las intenciones de la Somexfon son cobrar un derecho que corresponde a sus agremiados, donde figuran importantes disqueras.

Compartir en Facebook Un silencioso depredadorCompartir en Twiiter Un silencioso depredador

Desde el 2010 la Sociedad Mexicana de Productores de Fonogramas, Videogramas y Multimedia (Somexfon) anunció su entrada a  Yucatán para hacer contacto con empresarios, instituciones y cualquier negocio que como parte de su ambientación reprodujera música, con el fin de cobrarle un derecho por su uso, según establece la Ley Federal del Derecho de Autor, que entró en vigor en marzo de 1997.

Esta agrupación, creada en el 2001, argumenta que los beneficios de la utilización de la música en establecimientos comerciales de cualquier giro es un valor agregado, significa un beneficio y por ende los empresarios y propietarios están lucrando con ella.

La idea llama la atención, causa indignación y total rechazo del sector empresarial, que suficiente tiene con pagar una pila de impuestos y derechos por diferentes rubros, incluso a la Sociedad de Autores y Compositores en algunos casos, como para que ahora deba pagarle a esta organización que parece “hacer leña del árbol caído”.

Las intenciones de la Somexfon son cobrar un derecho que corresponde a sus agremiados, donde figuran importantes disqueras, pero en el fondo parece una forma de obtener recursos a toda costa, ante la inminente crisis de la industria musical, la cual se ha agudizado en años recientes con el boom del uso de internet en la vida cotidiana.

En Mérida no ha pasado nada, desde hace cuatro años anunciaron su entrada y desde entonces no han logrado convencer a los empresarios sobre los beneficios del pago de derechos, incluso muchos hombres y mujeres de negocios anunciaron que se ampararían para no cubrir la cuota. En este periodo la Somexfon en Mérida ha experimentado una rotación de personal en el puesto de ejecutivo de gestión, como muestra de la poca solidez del proyecto en Yucatán.

Casi de manera silenciosa esta sociedad, sigue visitando establecimientos para influir en los empresarios y hasta en los dueños de fondas, pues, según sus lineamientos, los negocios, mientras usen música en su local, deben de pagar el derecho.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios