20 de Agosto de 2018

Opinión

Viajar, conocer, aprender, contribuir.

Para mi, y para muchos de los viajeros de hoy, así es como debe ser el viaje ideal...

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Para mi, y para muchos de los viajeros de hoy, así es como debe ser el viaje ideal; ya no se trata solo de desplazarse a un sitio y visitar atractivos maravillosos, sean naturales o culturales, o tomar la decisión de viaje en función de estar en solo sitio sin disfrutar de los alrededores, y mucho menos dejar pasar la oportunidad de involucrarse en una actividad que nos deje más que un buen recuerdo o una postal.

Y es que viajar se ha convertido en una experiencia de vida, se ha vuelto una oportunidad de integrarse a las comunidades locales, se ha hecho una herramienta para conservar los recursos y contribuir a la mejora de la calidad de vida de las comunidades.

Hace aproximadamente 10 años, cuando solo tenía dos o tres en Quintana Roo, me invitaron a un recorrido que iba a cambiar por completo mi visión del turismo e iba a reforzar los que hasta ese momento eran solo ideas de intereses profesionales; visité un lugar mágico, casi inexplorado, con ecosistemas únicos y lo más especial, de la mano de las comunidades locales. Este fin de semana volví a Sian Ka’an, y a pesar de haber estado allá al menos unas 50 veces, no me canso de disfrutar, aprender, sorprenderme y maravillarme de su belleza y las oportunidades que brinda.

Lo más interesante para mí es poder visitar la reserva de la mano de las comunidades locales; la primera vez que me hablaron de Community Tours Sian Ka’an, en 2005, estaban en el proceso de consolidación como una empresa de turismo comunitario rentable; y menciono este dato porque en México y en Quintana Roo son muy pocos los ejemplos de empresas comunitarias que lograr tener un modelo de negocio exitoso: poco apoyo en promoción, poca posibilidad de entrar al mercado a través de agencias que cobran comisiones muy altas, inexperiencia en el manejo del mercado de turismo son, entre otras cosas, limitantes para empresas pequeñas dirigidas por grupos indígenas o comunidades rurales. 

El recorrido llamado Muyil, Selva y Flotar, que iniciara operación en 1993 por medio de la organización Amigos de Sian Ka’an (uno de los impulsores del trabajo de ecoturismo en Quintana Roo, en especial en comunidades mayas) fue, después de un proceso de capacitación de más de tres años, empezado a operar por las comunidades de Muyil en el año 2003; hoy este recorrido forma parte de 11 diferentes opciones que ofrece Community Tours tanto en Sian Ka’an, como en las comunidades aledañas a la Reserva.

Hay mucho que aprender de Community Tours Sian Ka’an, sus socios y sus colaboradores (que han pasado de solo 6 en el 2000 a más de 40 el día de hoy). Primero, la constancia; este fin de semana Román Caamal, Gerente de Operaciones de la empresa comunitaria, nos contaba los sacrificios que hicieron los socios los primeros años, cuando guiaban a veces sin obtener ganancias porque no había suficiente flujo de turistas; segundo, la conciencia: saben que tienen un sitio único y que necesitan cuidarlo; de hecho, el objetivo de ampliar su rango de operación hacia fuera de la Reserva coincide con la necesidad de quitar presión al recorrido en Muyil, que ya alcanza su capacidad de carga. tercero, la innovación y la apertura a crear nuevos recorridos y experiencias: desde yoga en los canales hasta un nuevo producto de camping de gran lujo (glamping) en un predio aledaño a Sian Ka’an.

Recuerdo que la primera vez que los visité, el tour costaba $ 250 pesos; hoy, el tour cuesta $90 USD (aunque tienen precio especial para locales) y creo que  por la experiencia que uno tiene, el conocimiento que adquiere, el sitio que se visita y la contribución a los programas de educación ambiental, apoyo a las comunidades y otros, podría valer el doble o el triple.

Para mi gusto, uno de los mejores ejemplos de cómo una comunidad entiende que la mejor forma de tener un negocio exitoso, es cuidando su recurso, volviéndolo exclusivo y entendiendo que hay límites para la visita, pero no para las ganas de salir adelante.

Gracias Community Tours Sian Ka’an por las enseñanzas de estos diez años de ser su cliente, su amigo, incluso su apoyo en algunos proyectos, pero sobre todo, su gran admirador.

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