25 de Abril de 2018

Opinión

'El Virrey' y los caciques

Los corruptos federativos ya exigieron la cabeza de Castillo, así como diputados, ciudadanos y demás deportistas de alto nivel.

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Al momento de escribir este rollito, la “poderosa” delegación que dizque representa a México en las Olimpiadas de Río de Janeiro, vulgus, Brasil, no había obtenido una chinche medalla, ni siquiera la más triste que podría significar la de cobre (que no bronce).

La jornada dominical para el equipo nacional estuvo a cargo de la pareja de nado sincronizado, integrada por la yucateca Karem Achach y la jalisquilla Nuria Diosdado, la cual había conseguido su pase a las semifinales, de un total de 24 duetos. O sea, disputará medalla olímpica. Ojalá los dioses sean benévolos con las chavalas y, sobre todo, con nuestra pobre patria, tan golpeada por las crisis sociales, económicas, criminales y, recientemente, con la jodida polémica deportiva que mantiene enfrentado al siniestro y/o singular personaje de Alfredo Castillo Cervantes, titular de la Conade, con el Comité Olímpico Mexicano y las federaciones deportivas que, la neta, en su inmensa mayoría, son más corruptas que cualquiera de los gobernantes de Veracruz, Quintana Roo, Chihuahua, Tamaulipas, más los que se acumulen en los próximos meses y años.

No es el caso referirse a la conquista de medallas de México que, por lo visto, estarán más escasas que los productos de la llamada canasta básica, pero sí al show mediático entre Castillo Cervantes, apodado entre la clase política como “El Virrey” (por algo será; el funcionario se dio el lujo de llevar a su novia a la justa deportiva portando el uniforme de la delegación nacional. Claro está que el sujeto “aclaró” que la chava viene por cuenta y gastos propios. Sí, ajá), con los organismos que proliferan en el deporte y que no terminan de saciarse de dinero y corruptelas.

Pero antes, es necesario recordar que Alfredo Castillo (los yucas dirían ‘Castío’) tiene una trayectoria totalmente entregada a la burocracia y al PRI. En el Estado de México fue procurador de Justicia y demás carguitos de cierta relevancia, hasta que el presidente Enrique Peña Nieto lo sacó del “congelador” y lo nombró, en 2014, comisionado para la Seguridad y el Desarrollo Integral de Michoacán, cuando aquella entidad hervía un día sí y el otro también con las balaceras, los narcos y las creadas “autodefensas” que regenteaban determinados líderes.

Así estuvo casi un año el tipo y después de dizque apaciguar Michoacán, con la metida y sacada del bote de varios dirigentes de las “autodefensas”, fue retirado del cargo. Algo le iban a dar como “recompensa” y no pasó mucho tiempo, aunque la sorpresa rayó en la titularidad del deporte mexicano: la Conade. Que tampoco es una secretaría de Estado. Sólo para aclarar.

Y no tardó mucho tiempo en mostrar sus cartas credenciales, como lo hizo con los pillastres y politiqueros de Michoacán. Decidió comenzar a pedir explicaciones financieras para saber dónde quedan los millones de pesos que la Conade despacha hacia las federaciones deportivas y que tan magros resultados proporcionan. La misión de ‘Castío’ era muy clara: si no justificas la plata y, por ende, los resultados, entonces te cierro la llave y a ver qué cojones haces. Y así sucedió. Broncas y más broncas que desembocaron en pésimas competencias y malos resultados a nivel internacional para los deportistas mexicanos que aspiraban acudir a las Olimpiadas, aunque muchos de éstos ya tenían su asiento disponible y no por buenazos, sino por los amiguismos e influencias con los federativos que manejan los billetes de la Federación, vía la Conade.

En esos dimes y diretes, existió la amenaza de varias federaciones deportivas de no incluir a sus deportistas para la Olimpiada con repercusiones a nivel internacional. Por ejemplo, México suspendió un campeonato mundial de natación y clavados en 2015, en Guadalajara, Jalisco, por falta de presupuesto (15 millones de dólares) y la FINA suspendió temporalmente a los deportistas nacionales de la especialidad, primordialmente a los clavadistas. No obstante, un equipo avalado por la propia FINA, no por México, acudió a un evento y el yucateco Rommel Pacheco obtuvo el primer sitio. Fue entonces cuando entonó a “capela” el Himno Nacional. El chavo se la rifó con muchas “calzoneras”. Y cosas por el estilo.

Los presidentes de las muchas corruptas federaciones arreciaron las críticas y pidieron la cabeza de Castillo Cervantes que por “entrometido”. Ellos sólo dijeron: “danos dinero y no te metas con nosotros”. “El Virrey” les respondió: “demuéstrenme dónde va a parar el dinero del Gobierno Federal y los dejo en paz”.

Y así sucesivamente. Sólo hubo tregua entre las partes. Muchos dicen que Castillo es el culpable de los malos resultados deportivos actuales. No necesariamente. Este burócrata sólo cumple lo que le pidió su patrón y aplica mano de hierro, estilo Michoacán, contra los corruptores caciquiles de los organismos deportivos, así sean de ciclismo, boxeo, natación, clavados, marcha, velerismo, gimnasia, judo, tiro con arco y tae kwon do, por mencionar algunas de las disciplinas. Los resultados olímpicos están a la vista por el momento. Cero medallas.

Los corruptos federativos ya exigieron la cabeza de Castillo, así como diputados, ciudadanos y demás deportistas de alto nivel.

El deporte en México es tan sólo una madeja más del grave cáncer de la corrupción que sufre el país desde hace cientos de años, no dudemos que desde la Conquista española en el siglo XVI. Como siempre, habrá un sacrificado. Chance y le den “flit” a “El Virrey” y los dirigentes se quedarán, como siempre, para mangonear el deporte a su gusto y gastar miles de millones de pesos a su antojo. Tan simple como eso.

Pechuguitas

Ayer domingo, el diputado federal del PRI, Jorge Carlos Ramírez Marín, celebró su cumpleaños 55 en compañía de su familia.

Un día antes, se reunió con unos 400 jóvenes convocados en redes sociales y les dijo: “Lo tienen qué hacer algún día, así que es mejor empezar ya. Parece sencillo, pero la vida  es producto de tres cosas: reto, decisión y resultados, para mí esas son las tres palabras que han marcado mi vida”. ¿El gordito andará en precampaña para 2018? En fin. Saludos y ¡queremos pastel!

Amiguitas y amiguitos, ya saben: sugerencias para que en las siguientes Olimpiadas en Japón 2020 ganemos, siquiera, en canicas o kimbomba, enviarlas a [email protected] y/o [email protected]

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