12 de Diciembre de 2017

Opinión

Bendita enfermedad

Cuando estamos enfermos, recurrimos a la oración. Bendita oportunidad para recordar nuestra fragilidad

Compartir en Facebook Bendita enfermedadCompartir en Twiiter Bendita enfermedad

Encontramos en las lecturas bíblicas afirmaciones como “BENDITA LOCURA” y leemos que esa frase se la aplicaban los creyentes en JESUCRISTO cuando por esa creencia eran calificados de locos. También resulta una locura decir que todas las dolencias, incluido el Alzheimer, son bendiciones.

Difícilmente razonamos y mucho menos oramos cuando disfrutamos de buena salud y éxito económico; tenemos poco tiempo y muchas veces buscamos otras actividades que en sentido opuesto nos producen sensación de felicidad. Adoptamos conductas que consideramos propias de personas exitosas y dignas de imitar, arrastrándonos muchas de ellas a cosas indeseables.

Pero cuando nuestra salud flaquea, entonces lo primero que hacemos es buscar soluciones médicas a todo lo que da nuestra capacidad económica, al precio que sea y en el país que se encuentre. Hasta que llegamos, sólo algunos, a comprender que podemos comprar todas las más costosas atenciones y exclusivas medicinas, pero no podemos comprar la salud. Entonces esos pocos regresan al sitio de donde partieron, cuando sus recursos se limitaban a mirar hacia arriba y pedir para solucionar sus problemas.

Cuando estamos enfermos o golpeados por alguna situación, recurrimos a la oración. Bendita oportunidad para recordar nuestra fragilidad y lo corta que es nuestra existencia. Somos viajeros fugaces en la creación cuando vivimos fuera de nosotros.

Pero cuando logramos retornar a nuestro YO, de donde venimos, entonces dimensionamos lo que es realmente importante y lo que no. Daríamos todo por la salud plena o por un poco de ella, evitar cualquier evento doloroso, etc.

Bendito Alzheimer para el protagonista que se libera de todas las taras encadenantes y en consecuencia desaparecen sus padecimientos y viene la oportunidad de meditar sobre lo que es importante, esperar a evadirse en vida de esta realidad perversa e insoportable por la que atraviesa la humanidad. Iniciar el cambio de conducta nos da la oportunidad de tener una vida sana y reconocer el origen de los males y pensar al respecto y pensar, pensar.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios