18 de Noviembre de 2018

Opinión

El peligro de las tormentas eléctricas

El poder de la pluma

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En las últimas fechas las lluvias que se han presentado han venido acompañadas de mucha carga eléctrica. A estos fenómenos se les conoce por ese motivo como tormentas eléctricas. Quiero que sepan el gran peligro que corremos todos si durante una tormenta eléctrica estamos a la intemperie, ya sea en la calle caminando con nuestra sombrilla o sin ella, en una piscina o alberca bañándonos, en la playa, en un estadio, en una zona donde los árboles o arbustos sean menos altos que nosotros, junto a un poste de electricidad y peor aún con transformador.

En esas circunstancias y lugares estamos expuestos a que nos caiga un rayo por el simple hecho de ser puntas. Los rayos se forman cuando hay nubes a las que se les conoce como cumulonimbos. Se trata de nubes tormentosas.

¿Cómo se forman los rayos? El proceso es que las moléculas de vapor de agua son en tal cantidad que ya no caben en la nube que han formado y al rozarse unas con otras producen cargas positivas que se van hacia la parte superior de la nube y cargas negativas que se dirigen a la parte inferior de la formación nubosa.

Hay rayos que van de nube a nube al unirse las cargas positivas y negativas con las cargas negativas que se encuentran en la parte inferior de la nube. Estas cargas tratan de unirse a las cargas positivas que hay al nivel del suelo y que, por decirlo de algún modo, acuden al llamado de las cargas negativas que están en la parte inferior de la nube.

Al llegar al punto más cercano a ellas, que son las partes más altas de la zona o sea las puntas, una vez que se hace la unión se genera una carga eléctrica con una temperatura de 20,000 mil grados Celsius y se produce un resplandor llamado relámpago que no necesariamente va en línea directa sino que puede tener ramificaciones. Las moléculas de oxígeno estallan y a eso se le llama trueno. Como la velocidad a la que viaja la luz (300 millones de metros por segundo) es más rápida que la velocidad del sonido (343 metros por segundo), por eso vemos el relámpago y luego oímos el trueno.

Mi recomendación es que hay que cuidarse esta temporada de tormentas eléctricas y no exponerse en sitios como los descritos líneas arriba.

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