19 de Mayo de 2018

Yucatán

Ramadas yucatecas y posadas, una tradición centenaria

Desde el primer día de este mes comienzan las celebraciones con motivo del nacimiento del Niño Jesús, todos realizados con amor y fraternidad.

La tradicional ramada yucateca comienza hoy, en donde un grupo de niños pasa de casa en casa para pedir su 'aguinaldo'. (Milenio Novedades)
La tradicional ramada yucateca comienza hoy, en donde un grupo de niños pasa de casa en casa para pedir su 'aguinaldo'. (Milenio Novedades)
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Cecilia Ricárdez/SIPSE
MÉRIDA, Yucatán.- En contraste con las escenas de niños multipantalla que juegan con celulares y ven televisión, en Yucatán persisten las tradicionales ramadas protagonizadas por menores que cantan de puerta en puerta para ganarse su “aguinaldo”; además, prevalece el gusto por celebrar las posadas navideñas, que aunque son de origen religioso la realizan personas de diferentes creencias.

En la capital yucateca aún se disfruta de los cantos de grupos de niños que comienzan sus recorridos en los primeros días de mes, acompañados de adultos.

Los festejos previos a la Navidad son comunes en centros de trabajo, escuelas y hasta asociaciones altruistas, que comparten la alegría con sectores vulnerables.

De acuerdo con el sacerdote Jorge Martínez, titular de la Pastoral de Comunicación de la Arquidiócesis de Yucatán, ambas tradiciones guardan en sus símbolos significados que promueven el valor de la fraternidad, el amor y la alegría por las bendiciones recibidas, así como el pasaje bíblico de la peregrinación de María y José en vísperas del nacimiento de Jesús, quienes pidieron posada de casa en casa la noche del alumbramiento.

Destacó que esta práctica se importó tras la colonización, que integró a la vida cotidiana la doctrina católica.

Añadió que, a través de los cursos catequísticos, desde la época de la Conquist,a se recurrieron al teatro para la evangelización y de allí el surgimiento de las pastorelas, que representan el citado episodio de la Biblia.

“Las posadas coinciden con la novena previa de la Navidad (16 al 24 de diciembre), y de manera especial se insiste en lo que la Iglesia llama las ferias privilegiadas o los días privilegiados de fiesta, cuando se entonan villancicos y se hacen festejos llevando las figuras o niños representando a los peregrinos (José y María), para esto se canta el tema español ‘En el nombre del cielo’ para pedir posada”, precisó.

Las ramadas, guardan en su práctica el sentido religioso, pues los niños llevan en sus recorridos figuras de los peregrinos

Señaló que tras el recibimiento se rompen las piñatas, tradicionalmente de siete picos, representando los pecados capitales, y los dulces del interior simbolizan la gracia que Dios da con su nacimiento.

Destacó que estas actividades preparan a los cristianos para la natividad, y es común en Yucatán que las fiestas comiencen con la celebración de la aparición de la Virgen de Guadalupe mediante las preposadas.

“La invitación que hacemos como Iglesia es compartir en familia, con amigos, pero sanamente en un ambiente de fraternidad, con la alegría de que Dios nace. Recomendamos al menos bendecir la mesa antes de la cena, para darle un sentido cristiano y no sólo festivo”, apuntó.

En cuanto a las ramadas, también guardan en su práctica el sentido religioso, pues los niños llevan en sus recorridos figuras de los peregrinos.

Esta actividad se fomenta desde la catequesis parroquial a través de las catequistas, que incluso acompañan a los pequeños a dar un recorrido cercano a la iglesia.

“En la ramada se recuerda al árbol de Navidad, que en lugares donde hay frío continúa con su vibrante color, representa la vida, como Jesús que sobrepasa el pecado y al muerte”, mencionó.

“Los niños decoran las ramas en una suerte de arbolito de Navidad ambulante, y van con los José, María y los pastores, así como lamparitas para pedir casa por casa su aguinaldo”, abundó.

Entonando la tradicional canción que invita a los habitantes de los predios a cooperar con ellos, se despiden “agradecidos” si recibieron apoyo o “desconsolados” si no obtienen moneda o dulce. 

Letra de la ramada yucateca

Me paro en la puerta
me quito el sombrero
porque en esta casa
vive un caballero.
Vive un caballero,
vive un general
y nos da permiso para comenzar.

Naranjas y limas
limas y limones
aquí está la virgen
de todas las flores.
En un jacalito
de cal y de arena
nació Jesucristo
para Nochebuena.
A la media noche
un gallo canto
y en su canto dijo:
"Ya Cristo nació"

Zacatito verde, lleno de roció
el que no se tape
se muere de frío.

Señora Santana,
¿por qué llora el niño?
Por una manzana que se la ha perdido
Que no llore por una, yo le daré dos
una para el niño y otra para Dios.

La calaca tiene un diente,
tiene un diente.
Topogigio tiene dos.
Si nos dan nuestro aguinaldo, aguinaldo
se lo pagara el señor.

Y dependiendo de si se le da algo a la rama se canta:

Ya se va la rama
muy agradecida
porque en esta casa fue bien recibida
Pasen buenas noches, así les deseamos
pasen buenas noches, nosotros nos vamos.

O si no le toca nada a la rama, pues...

Ya se va la rama
muy desconsolada
porque en esta casa no le dieron nada
Pasen buenas noches, así les deseamos...

Difunden la historia
  • En la Arquidiócesis de Yucatán, así como en todo México se  reparte cada año un subsidio o material informativo donde se trata el tema de las posadas y ramas.
  • El desarrollo de las actividades relativas al tópico lo desarrollan según los recursos o creatividad de cada iglesia.

El orígen 

En México existe constancia de que en 1587 el religioso agustino fray Diego de San Soria, prior del convento de San Agustín Acolman, en el actual Estado de México, solicitó (y obtuvo) una bula (documento sellado) del entonces Papa Sixto V para celebrar anualmente, en esa sede y otras del Virreinato, misas de aguinaldo que recordaran aquel lamentable suceso desde el día 16 y hasta el 24 de diciembre.

En un principio esta celebración se desarrolló en los atrios de los conjuntos religiosos, después se extendió hacia la vía pública:

“Las calles se llenaban de mucha gente que con bullicio se formaba en procesiones. Había profusión de luces, tanto desde las ventanas de las casas como con las velas que llevaban cada participante. Todos cantaban y bailaban, pero en el momento preciso se arrodillaban y rezaban”.

De esa manera, lo religioso y lo profano se fusionaron en una mezcla de devoción y diversión que hizo de las posadas mexicanas algo bello y único en el mundo. 

Macroposada por el Caimede

Por otro lado, tomando como base el valor de fraternidad y solidaridad que se promueve en las posadas, los estudiantes de la Universidad Interamericana para el Desarrollo campus Vista Alegre realizarán su macroposada “Viva la Navidad”, esta vez para llevar alegría a los habitantes del Centro de Atención Integral al Menor en Desamparo (Caimede).

La jornada será el próximo jueves de 9:00 a 13:00 horas con música, espectáculos infantiles, dulces, platillos especiales, brincolines, regalos y otras sorpresas.

La actividad, encabezada por Ericka Contreras Pérez, coordinadora de Humanidades e Integración de la UNID, convoca a jóvenes de todas las carreras para organizar y desarrollar la logística del evento, en el que tienen el reto de conseguir todo lo necesario a partir de patrocinios.

Estudiantes realizarán su macroposada “Viva la Navidad”, para llevar alegría a los niños del Caimede

En esta ocasión participan más de 100 alumnos, quienes consiguieron el apoyo de regidores, diputados, empresas y los permisos para realizar la macroposada en una institución de apoyo a un sector vulnerable.

Para este fin, en la edición número 10 tuvieron el reto de preparar obsequios para los niños y para los adolescentes y adultos que aún viven en el Caimede, por no haber encontrado un hogar.

De esta manera, tendrán artículos especiales para ellos con el objetivo que se sientan integrados y alegres por esta generosa fiesta.

En total reunieron 260 regalos para los invitados especiales.

La organizaión de la posada “Vive la Navidad” tomó tres meses, desde el día de la convocatoria cuando comenzó la inscripción de voluntario; nos obstante, se prevé que más estudiantes se agreguen en el transcurso de las siguientes horas para apoyar en el desarrollo de la fiesta en el Caimede.

A pesar de contar con el apoyo de funcionarios públicos, la actividad es apartidista y sin fines de lucro, ya que su único objetivo es brindar una jornada de alegría a niños de esa institución.

Durante 10 años han ofrecido fiestas a diferentes causas, con el común denominador de beneficiar a la menores con recuerdos significativos.

Una enseñanza
  • La posada “Vida la Navidad” forma parte del calendario escolar, en el que participan de manera voluntaria, y va en sintonía con la formación integral que fomenta la UNID.

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