14 de Noviembre de 2018

Yucatán

El reflejo de una vida positiva

Destacan la importancia de utilizar la inteligencia y el corazón, además de invertir tiempo para alcanzar la felicidad.

Las conductoras e invitado de la emisión de Salvemos una Vida. (Milenio Novedades)
Las conductoras e invitado de la emisión de Salvemos una Vida. (Milenio Novedades)
Compartir en Facebook El reflejo de una vida positivaCompartir en Twiiter El reflejo de una vida positiva

Coral Díaz/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- La psicología positiva estudia las bases del bienestar interno y de la felicidad, así como las fortalezas y virtudes humanas; se trata de reconocer que debemos invertir más tiempo a la positivo, indicó Elías Alfonso Góngora Coronado, doctor en Psicología.

Ayer durante la emisión del programa radiofónico Salvemos una Vida, que se transmite por el 100.1 de Amor, las conductoras Alis García y Esperanza Nieto platicaron con el especialista sobre la importancia de abordar la vida con mayor positivismo para enfrentar las adversidades.

Góngora Coronado señaló que la doctora Bárbara Fredrickson elaboró un modelo para explicar la función que cumplen las emociones positivas, ya que se le ha dedicado mucho tiempo a estudiar los aspectos negativos, el estrés por ejemplo, lo que es muy importante; sin embargo, “hemos olvidado invertirle más tiempo a las emociones positivas como la alegría, la satisfacción, el amor, la esperanza”.

“Estas emociones causan un impacto psicológico en la persona, en este sentido, la doctora Fredrickson sostiene que cuando un individuo  tiene un ambiente más positivo que negativo será fuerte cuando se presente la adversidad”, apuntó.

“Cuando los seres humanos consolidan fortalezas internas como la perseverancia o espiritualidad, aunadas a otras cualidades y actitudes, la personalidad se enriquece positivamente”, continuó. 

“El Dalai Lama decía que para ser feliz hay un momento. El ayer ya se fue, el mañana no ha llegado, el momento es hoy, es empezar con esa conciencia de quiero ser feliz"

Esto sólo refuerza lo que afirmaron filósofos y personajes en épocas pasadas, y que antes no se creía, pero está comprobado, la felicidad no la vamos a encontrar afuera, sino dentro de nosotros. 

Hay que ver al interior, valorar a la persona por lo que es, no por lo que tiene. La sociedad a veces empuja hacia el materialismo, al consumismo; hay que regresar al ser, a nuestra esencia, a ser mejores seres humanos.

“La calidad humana nos ayuda a ser mejores personas y también es la esencia del estudio científico de la psicología, que aborda al hombre en sus tres elementos fundamentales: pensamiento, sentimiento y comportamiento”, subrayó.

El también experto en temas de personalidad y cultura, enfrentamiento, psicología positiva, así como habilidades para la vida, dijo que el primer paso para lograr la felicidad es querer hacerlo.

“El Dalai Lama decía que para ser feliz hay un momento. El ayer ya se fue, el mañana no ha llegado, el momento es hoy, es empezar con esa conciencia de quiero ser feliz. En segundo lugar hay que reconocer que no va a ser fácil, hay que invertirle tiempo”, mencionó.

Aristóteles comparaba a las personas con arqueros y como tal tienen que acertar al blanco, que es la felicidad, pero ese blanco se mueve y hay que estar alertas para saber hacia dónde va.

Entonces, enfatizó, tenemos que utilizar nuestra inteligencia y corazón además de invertir tiempo para alcanzar la felicidad.

Hay cinco elementos esenciales en el camino hacia la felicidad. El primero es aprender a vivir las emociones y momentos positivos, pero hay que ser conscientes y no perder el tiempo en cosas superficiales. 

El segundo aspecto es dedicarse a algo que uno quiere y ama, una profesión, una labor altruista. En tercer lugar se encuentran las relaciones humanas y positivas. Quienes son felices logran mantener relaciones sanas y constructivas.

En cuarto sitio está el tener sueños, tener metas, la vida no se acaba cuando se termina algo. Siempre hay que preguntarse qué más sigue en la vida, esto es un termómetro de la juventud interna.

El quinto paso es el sentido de vida y a las cosas que están más allá; tener razones para vivir.

“Decía Víctor Frankl que la persona que tiene una razón de vivir, generalmente encuentra cómo hacerlo, y en este contexto del suicidio, es fundamental que las personas tengan una razón de vivir, ayudarles a que tengan una razón de vivir y amar la vida, porque quienes aman la vida y la aprecian no se la van a querer quitar”, manifestó.

De esta forma, expuso que cuando se dan todos esos pasos con esa conciencia y que la persona lo practique “vamos en camino a la felicidad”.

Góngora Coronado indicó que en un proyecto de investigación con estudiantes de la Facultad de Psicología de la Uady pusieron en práctica el entrenamiento para la felicidad y con estos elementos cada día se marcaban tareas aprovechando lo que cada uno tiene.

“Cuando tenemos esta actitud y esta confianza en nosotros mismos, no únicamente lamentarnos en lo que no podemos hacer, empezamos a avanzar en ese camino de la felicidad, pero sí requiere esfuerzo y aprender a manejar el fracaso con ese optimismo inteligente, tomando en cuenta que el amor es fundamental para la felicidad”, concluyó.

Alis García destacó la coincidencia y sintonía del pensamiento positivo con la labor de Salvemos una Vida, ya que los talleres que se brindan en el Centro de atención integral al problema del suicidio, en la calle 56 con 49 y 51 en el centro, son precisamente para ir encontrando la felicidad y sentido a la vida.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios