20 de Septiembre de 2018

Yucatán

La serpiente alada que volaba hacia el mar a cumplir su fin

La criptozoología se ha interesado en estos míticos seres del Mayab, asignados por los dioses para la custodia de los cenotes.

Las serpientes aladas del Mayaba han despertado el interés de estudiosos de la criptozoología. (SIPSE)
Las serpientes aladas del Mayaba han despertado el interés de estudiosos de la criptozoología. (SIPSE)
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Jorge Moreno/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- Don Desiderio Tec Sulub afirma que su abuelo vio a la famosa “serpiente alada” o “serpiente voladora”, cuyo origen casi sagrado data desde los tiempos de los mayas y sus dioses.

A esta serpiente le salen crines (como a los caballos). Los sacerdotes mayas las nombran como un animal protector de los cenotes y cuando hablan de ella lo hacen con respeto. Como cualquier serpiente, brota, crece y se desarrolla entre las de su especie y a veces se distingue muy poco de las otras. 

Pero al iniciar la vejez cambia de apariencia, le salen crines y su cabeza queda igual a la de un caballo. Sólo que esta serpiente no nació para hacer ningún daño, ni a las personas ni a los animales, como las otras.

Sin embargo, si no cuida bien su cenote o no cumple así con la misión para la que fue creada se le expulsa de la caverna y del agua, y se le deja en el camino con tal de que el hombre o los animales la exterminen. Así la castigan los dioses.

Debido a la transformación de su hocico, a sus crines y al tamaño que llega a alcanzar, causa miedo en las personas que van en busca de agua a los sitios donde se alimentan los dioses de la lluvia. Pocos saben que esta serpiente, al llegar a cierta etapa de su vida, recibe las aguas vírgenes de los cenotes para custodiarlas.

El sacerdote maya sí lo sabe y hasta tiene conocimiento del día que alguien puede entrar al lugar sagrado, después de ofrendarle la bebida de “saka”, porque de no darle esta preparación, al que beba el agua le sobrevendrán cólicos o la misma serpiente le saldrá al camino para castigarlo.

Llegara el día que vuele hacia el mar

Si la serpiente cumplió la misión encomendada por los dioses del monte, llegará el día que le salgan alas para que vuele hacia el mar. Se dice que ahí habrá de vivir, pues en las aguas marinas finalizará su misión en la tierra.

Y aquí empieza la aventura que tuvo el abuelo de don Desiderio cuando vio a este ser volador: 

“Esto, aunque sea difícil de creer, se hace realidad, porque hace mucho tiempo tuve la oportunidad de comprobarlo. Un día lluvioso, y no hay que olvidar que Telchac Pueblo no está lejos del mar, cuando regresaba de la milpa, el horizonte se puso muy rojizo donde se oculta el sol. Pero el sol aún no desaparecía y brillaba muy bonito.

“Iba caminando distraído y cuando levanté la vista hacia el oriente vi que la serpiente iba directo al mar. Vi cómo movía sus alas y casi hasta oí el ruido de su aleteo pesado.

“Me quedé largo rato contemplándola hasta que se perdió en el horizonte dentro del resplandor rojizo. Fue entonces cuando me dije que había visto a la serpiente de crines, en su desplazamiento hacia el mar, después de cumplir el encargo de los dioses, y no sé si me dio miedo o tanta tristeza como ahora que lo recuerdo”.

Así finaliza su relato esta persona, un relato impactante en nuestros días pero que de cierta manera era común hasta hace apenas principios del siglo pasado.

Este caso fue publicado en un libro (Andrés Tec Chi, “Cuentos sobre las apariciones en el Mayab”, Colección Letras Mayas Contemporáneas, 1993) y ha causado interés a nivel internacional entre los estudiosos de otras culturas y de casos de criptozoología.

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