17 de Diciembre de 2018

Opinión

Niñas rebeldes

Pocos libros tienen la virtud de alcanzar un gran éxito en ventas y contar una...

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Pocos libros tienen la virtud de alcanzar un gran éxito en ventas y contar una historia muy buena. Me he encontrado con uno que no cuenta una sino cien historias de mujeres que sobresalieron por transgredir las reglas establecidas de sus tiempos o por alcanzar metas o sueños exclusivos para los hombres. Cien historias para despertar en el lector de cualquier edad el asombro por mujeres extraordinarias que trascendieron y llegan a estas páginas a mostrarles a niñas y niños que, después de todo, a lo largo de la historia las mujeres siempre han destacado.

“Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes”, de Elena Favilli y Francesca Cavallo (libro que ya cuenta con la publicación del tomo II), nos adentra en este mundo femenino a través del relato de cada una de las protagonistas, son mujeres de todo el mundo, de todas las épocas y de vastas disciplinas; así, desde Hipatia, Cleopatra o Isabel I hasta Malala y Serena Williams, hay cien mujeres retratadas por las letras, pero también por las bellas ilustraciones que acompañan cada historia, realizadas por ilustradoras de diversos países que colaboraron en este peculiar libro.

La intención de las autoras, en sus propias palabras: “Deseamos que cada lector y lectora se convenza de que el mayor éxito es llevar una vida llena de pasión, curiosidad y generosidad. Y quizá así cada una de nosotras recordaremos a diario que tenemos derecho a ser felices y a explorar el vasto mundo que tenemos frente a nosotras”. Sin duda, el libro logra reflejar ese vasto mundo del que hablan, el de piratas, científicas, escritoras, políticas, activistas, deportistas,  arquitectas, astronautas, alpinista, genetistas, arqueólogas, exploradoras, espías, doctoras, modelos, pilotos, pintoras, y una larga lista de este amplio mundo de posibilidades en el que muchas de las aquí retratadas han abierto camino para otras; varias fueron pioneras en su campo y gracias a ellas hoy existen amplias posibilidades para todas. No debió ser nada fácil, por ejemplo, ser la primera mujer en México en ingresar a la Escuela de Medicina, como lo fue para Matilde Montoya, la primera doctora mexicana; y así como ella, mujeres que se enfrentaron a la adversidad y a las barreras, pero todas en su momento contribuyeron a construir el mundo más equitativo en el que vivimos.

Este libro es un homenaje a las mujeres, a su esfuerzo y su valentía y estoy segura que, después de leerlo, hombres o mujeres mirarán este mundo con una mejor perspectiva. Como todos los cuentos de buenas noches, se ha hecho para soñar, pero ya no con el príncipe y el castillo, sino con la posibilidad de lograr los sueños por una misma.

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