21 de Septiembre de 2018

Yucatán

Chankalá, el antídoto maya contra picaduras venenosas

La planta tiene múltiples usos: sus semillas son tan duras que pueden usarse como municiones de rifles.

La planta de chankalá es un hermoso arbusto de hojas similares al plátano y puede crecer en el jardín. (SIPSE)
La planta de chankalá es un hermoso arbusto de hojas similares al plátano y puede crecer en el jardín. (SIPSE)
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Víctor Lizama/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- En nuestros recorridos hacia la zona arqueológica de Yaxchilán, en el maravilloso estado de Chiapas, saliendo de la majestuosa ciudad de Palenque pasamos por un poblado llamado Chankalá. Siempre nos hemos preguntado el por qué de este nombre hasta que encontramos una respuesta en el “Libro del Judío”.

En su “Descripción de los nombres y virtudes de las yerbas indígenas de Yucatán y las enfermedades a que se aplican”, Giovanni Francesco Mayoli, el verdadero nombre con que se le conoció en Valladolid a Ricardo Osado (El Judío), menciona que: 
“El cocimiento de la raíz de esta planta es bueno para curar piquetes de arañas e insectos venenosos, lavando la parte afectada cada hora, hasta que desaparezca la infección”.

Esto es muy recomendable saberlo pues por esos rumbos tropicales de exuberante vegetación y humedad es muy fácil ser atacado por las alimañas, y nada mejor que llevar nuestra pócima, ya que esta planta es abundante en esa región.

Pero como tratamos de hablar de lo que tenemos en casa, resulta que esta especie se da muy bien en Yucatán. Este hermoso arbusto de hojas similares al plátano puede crecer en el jardín, pero también en macetas y llega a medir hasta los 2 metros. Proviene de Centroamérica y se cultiva en parte como alimento, su gran rizoma es uno de los mayores en el reino vegetal. Se prepara como la papa, aunque tiene que cocerse más tiempo y por ello no es habitual verla en mercado hasta el momento. 

Sus semillas negras extremamente duras de un centímetro también se usan como cuentas para collares o incluso antiguamente como munición para rifles. Lamentablemente ya no encontramos datos de gente que lo siga utilizando. 

Las hojas recién cortadas se usaban, y probablemente todavía se usan sobre las quemaduras para refrescar y disipar el calor de la piel quemada. Las semillas se utilizan para confeccionar también sonajeros o maracas. Tallos y hojas sirven de forraje para el ganado. A las hojas también se les utiliza como un tipo de empaque natural para envolver comidas típicas como los tamales, de sabor dulce. Mi correo es: [email protected]

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