19 de Octubre de 2018

Yucatán

El bien es posible en la administración pública: directora de la ESAY

Beatriz Rodríguez Guillermo realizó investigaciones en torno a la lectura y escritura creativas. Ha publicado ensayos, artículos y poemas.

La escritora y maestra Beatriz Rodríguez Guillermo, directora de la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY),ha formado generaciones de estudiantes e impulsado proyectos culturales de impacto social. (Milenio Novedades)
La escritora y maestra Beatriz Rodríguez Guillermo, directora de la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY),ha formado generaciones de estudiantes e impulsado proyectos culturales de impacto social. (Milenio Novedades)
Compartir en Facebook El bien es posible en la administración pública: directora de la ESAYCompartir en Twiiter El bien es posible en la administración pública: directora de la ESAY

Joel González/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- “La docencia, la literatura y el arte han estado en mi vida como una especie de trenza generosa”, así describe su vocación la escritora y maestra Beatriz Rodríguez Guillermo, directora de la Escuela Superior de Artes de Yucatán (ESAY), quien, durante más de 30 años de labor, ha formado generaciones de estudiantes, impulsado proyectos culturales de impacto social y ha escrito libros, todos con la visión clara de que el bien es posible.

Ha realizado investigaciones en torno a la lectura y escritura creativas y a las representaciones de la mujer en textos bíblicos y literarios, asimismo ha publicado ensayos, artículos y poemas, en revistas, periódicos y suplementos culturales locales y nacionales.

Goza de distinciones a su labor cultural y fue presidenta fundadora del Centro Yucateco de Escritores.  Forma parte del Catálogo de escritores mexicanos de literatura infantil y juvenil, publicado por el Instituto Nacional de Bellas Artes, la Fundación para las Letras Mexicanas y la Comisión Nacional para la Cultura y las Artes.  Su quehacer cultural y literario consta en el Diccionario de Escritores de Yucatán

Su obra “El Sol alrededor del parque” mereció el Premio Estatal de Cuento para Niños. La Academia Yucatanense de Ciencias ha distinguido su trayectoria con un reconocimiento y el Gobierno del Estado le entregó la medalla al Mérito Artístico en el área de Letras. 

Destaca en su trayectoria cargos como: Jefa del Departamento de Servicios Culturales en la Secretaría de Educación Pública; Directora de Comunicación Social de la misma dependencia y Directora del Centro Cultural del Niño Yucateco (Cecuny).

Una vocación construida

“Cuando uno empieza su recorrido, no sabe cuál es su vocación, tienes un temperamento, una personalidad que se inclina a ciertos temas. Desde pequeña tuve temperamento para leer libros, observar las cosas de manera particular, después vino la disyuntiva de qué estudiar, desde niña fui lectora voraz, y crecer en una familia donde todos son maestros,  inclinó la decisión de formarme en ese sentido.

"Así estudié en la normal, y como dice la canción de Paco de Lucía, mi vida ha estado entre dos aguas, porque con la convicción de que el bien es posible, la literatura y la docencia marcaron una ruta para mí”, recordó Beatriz.

Abundó que sus primeros años como maestra en contextos rurales le dio la oportunidad de interactuar con otras realidades y en ese camino, los libros, la poesía y la voluntad de escribir fueron sus fieles compañeras.

Luego de vivir fuera de Mérida durante ocho años por su labor docente, regresó a la ciudad y se integró al movimiento cultural de la época, en la que jóvenes como ella estaban ávidos de formarse y acceder a financiamiento para proyectos literarios. 

“Queriamos becas y pugnamos para que se dieran”, apuntó mientras evocaba esa primera mitad de los años 80 cuando se convirtió en presidenta fundadora del Centro Yucateco de Escritores. Su primera publicación fue en el periódico Novedades de Yucatán, un artículo sobre el papel de la mujer en la vida política y social de ese momento.

Esta aproximación al liderazgo de causas la llevó a ser jefa del área de servicios culturales y miembro del Departamento de Comunicación Social de la Secretaría de Educación del Estado, posteriormente fue invitada a dirigir al naciente Centro Cultural del Niño Yucateco.

“Cuando me encontré con el Cecuny fue un desafío, porque ya traía la idea de la importancia de una estructura horizontal pero también vincular las áreas artísticas, y comencé mi camino más claro en el tema de la administración pública. La docencia, la literatura y el arte siempre han estado en mi camino como una especie de generosa trenza”, agregó.

Posteriormente se enfrentó también al reto de la coordinación de la Licenciatura de Letras Hispánicas de la Universidad Modelo. También fue asesora del área de literatura del desaparecido Instituto de Cultura de Yucatán y Consejera Editorial de la Universidad Autónoma de Yucatán y diversas revistas literarias. 

Todas sus tareas, también se trenzaron con su formación: cuenta con el grado de maestra en educación y doctorado en literatura y comunicación. 

El trayecto enriquecido la estaba preparando, sin proponérselo, hacia un papel trascendente en la formación de profesionales en los campos artísticos, al ser invitada para fungir como directora fundadora de la Escuela Superior de Artes de Yucatán.

Formando profesionales en los campos artísticos

“Siempre digo que no hay coincidencias, sino causalidades, esto tiene un sentido, la vida es un rompecabezas  en la que vas teniendo piezas y en algún momento sabes en dónde encajaba esa pieza. Estaba encantada y lo que nunca pensé que pasara es que me invitara la ex gobernadora (Ivonne Ortega Pacheco) para hacerme cargo de este proyecto.

El reto fue el inicio, necesariamente requiere consolidar aspectos académicos, educativos, había poca gente, había un recurso para un grupo, la comunidad  que apenas sumaba 100 integrantes; configurar la organización académica y administrativa”, abundó. 

Actualmente, la institución cuenta cuatro licenciaturas, dos posgrados, una planta académica fortalecida, proyectos de vinculación y extensión, intercambios con prestigiosas escuelas del extranjero y una comunidad educativa de 300 personas, porque las instalaciones no permiten más alumnado. 

“Generar  un impacto social es la visión de una comunidad y personal, estoy convencida que cualquier espacio educativo tiene el desafío de salirse de sus muros y vincularse con todo lo que hay alrededor. Una de las características es que nuestros programas son de fondo; no nos interesa dar un taller un día, sino plantear un proyecto que se pueda desarrollar en un tiempo prolongado para que sucedan cosas que den resultados y se pueda medir la evidencia”, subrayó.

La ESAY trabaja en programas coordinados con el Centro Especializado en la aplicación de Medidas para Adolescentes (Ceama) y Centro de Prevención Social del Delito y Participación Ciudadana (Cepredey), así como jóvenes de colonias marginadas del sur de la ciudad.

Enriquecimiento personal y espiritual

“Siempre digo que debemos empezar confiando, esa es una premisa, si algo he podido aportar, es la convicción de que el bien es posible, de que la administración pública puede incidir positivamente en los procesos  de comunidades enseñando que hay formas posibles de encontrar sentidos”, reflexionó. 

Conjugado con su trabajo, la literatura sigue como fiel compañera y actualmente está en la fase final de un libro de poemas y está en proceso otro de cuentos para niños. “No pasa un solo día que no lea a los poetas, eso es extraordinario para mí, tomar un libro en las mañanas para mí es vital”, acotó.

Perfil

  • Beatriz  Rodríguez Guillermo nació el 17 de agosto de 1959 .

Publicaciones

  • Poesía “En tonos diferentes”, “Preciso instante de amor” y “Crónica de ángeles y ciudad”.
  • Cuento infantil: “La lechuza y el ratón”, “El Sol alrededor del parque” y “Samantha”.
  • Sus relatos han formado parte del Programa Nacional de Lectura “Libros del rincón” de la SEP.

Literatura para niños

  • La lechuza y el ratón, Corunda/DGP-Conaculta, El Sueño del Dragón, 1998. El Sol alrededor del parque, Corme, 2003.
  • Premio de Poesía Carlos Duarte Moreno 1983.
  • Premio de Cuento para Niños por El Sol alrededor del parque, otorgado por el Gobierno del Estado de Yucatán, y el Instituto de Cultura, en 1992.
  • En 1994 obtuvo el reconocimiento de la Academia Yucatanense de Ciencias y Artes por su Aportación en Beneficio de la Cultura.
  • 1999 la Medalla al Mérito Artístico en el área de Letras, Gobierno del Estado de Yucatán.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios