16 de Octubre de 2018

Yucatán

Tzemé, el pueblo embrujado de Yucatán

Dicen que el haber perdido contra Tho una competencia sobre la construcción de una iglesia derivó en una especie de maleficio.

La iglesia de Tzemé no pudo ser concluida, sin embargo  muchas personas aseguran que han escuchado el sonar de sus campanas. (Jorge Moreno/Milenio Novedades)
La iglesia de Tzemé no pudo ser concluida, sin embargo muchas personas aseguran que han escuchado el sonar de sus campanas. (Jorge Moreno/Milenio Novedades)
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Jorge Moreno/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yuc.- Cuenta la gente antigua que hace muchos años se llevó a cabo una competencia entre dos asentamientos mayas para determinar cuál sería la ciudad capital. Los competidores eran la ciudad maya llamada Tho, y la segunda era el poblado de Tzemé, ubicado en el municipio de Kinchil. 

Tal competencia consistía en que cada uno de esos poblados construyera su iglesia y tocara las campanas, las cuales se escucharían por toda la región. Por motivos desconocidos, el poblado de Tzemé se atrasó y el poblado de Tho logró terminarla y así tocaron las campanas en derredor y se escucharon por doquier; de tal modo, ganó la competencia y fue declarada ciudad capital. Ya después vendría la conquista de los españoles, por medio de Francisco de Montejo y de ahí el nombre de Mérida (haciendo alusión a una ciudad española).

Después de la derrota, se desconocen los motivos del atraso de la construcción y del abandono de la población, que tal vez furiosa, enterró las construcciones y sellaron el lugar con un maleficio.

Tzemé está situada en el poniente del estado de Yucatán, a unos 5 kilómetros del municipio de Kinchil (sobre la carretera que va al puerto de Celestun); en lengua maya significa "Lugar donde descansa el Dios Sol" y actualmente pertenece a una familia de la comunidad, en el cual se acostumbra hacer la milpa y la ganadería.

Historias y creencias

De igual modo, se dice que ese lugar quedó encantado y hay un sinfín de historias en torno a Tzeme. Cuentan que si vas a ese lugar al mediodía verás en el cerro a una culebra de grandes dimensiones; también si escuchas el sonar de las campanas o encuentras las campanas enterradas, tendrás buena suerte; asimismo, te puedes topar con un viejito, con gallinas y sus pollitos, por lo que no es recomendable decir insultos en ese lugar porque te pasa algo malo. 

Los campesinos que se han quedado a dormir en ese lugar cuentan que durante la noche escuchan voces de muchas personas hablando en maya y un notable olor a comida. Un sinfín de historias guarda este singular lugar, en el cual en sus cerros podremos encontrar piedras labradas, e incluso es tan importante su historia que es tomado en cuenta para el escudo de armas de Kinchil.

Este relato me lo platicó hace unos años el señor Angel Can; él conoce muy bien la historia porque radica en Kinchil. Recientemente, pude entrevistar a varias personas mayores en este mismo poblado y los que conocían la historia de Tzemé coinciden en que este sitio es misterioso y enigmático.

Don Buenaventura May, quien actualmente vive en Mérida, pero por décadas vivió en su natal Tetiz (pueblo ubicado muy cerca de Kinchil) me dijo:
“Yo he ido varias veces a Tzemé, hace muchos años cuando era más joven y en verdad es un misterio cuando de pronto escuchas el resonar de las campanas, y conforme te acercas se oye más fuerte, lógicamente es imposible que sean las campanas de la iglesia de Kinchil o de otro sitio, pues estamos tan alejados que en el último de los casos si se escuchara sería muy bajito, pero nosotros lo escuchábamos como si estuviéramos a menos de 100 metros de la campana”, mencionó.

Y agrega: “Dicen que este sitio está encantado o embrujado, y no lo dudo, pues cuando fui por allí la primera vez sentía una sensación extraña y eso que no me habían dicho lo que allí pasaba ni me habían contado la historia; además, yo he sido campesino desde niño y estoy acostumbrado a ir al monte, no me sugestiona ni nada”.

Cuestionado sobre los motivos de que en Tzemé ocurran sucesos extraños dijo: “Yo creo que hay almas que no descansan en paz, personas que murieron allí, y quizás también sea por la frustración de no haber podido terminar primero la iglesia y poder ser la capital del estado hizo que toda esa energía mala se concentre allí”, finalizó.

Reapertura

Por otra parte, les recuerdo que mañana reabre el Museo Paranormal de Yucatán, el cual se ubica en calle 63-B número 230 entre 8 y 10 de la colonia Cortés Sarmiento (a la vuelta de la ex Clínica Peninsular); los horarios serán de lunes a viernes de 9:30 am a 5:30 pm, sábados de 9:30 a 1:30 pm, y domingos de 11:00 am a 6.00 pm. 

En este sitio podrán conocer poco más de 200 objetos reales que han sido protagonistas de fenómenos paranormales (entre ellos el bastón de mando del Huaypeek de Oxkutzcab, las muñecas embrujadas, etc.)

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