25 de Febrero de 2018

Yucatán

Se despide cada día como si fuera el último

Su familia dice que nació héroe, pero Francisco es tan humano que no hay jornada en la que no se encomiende a Dios.

Luis Francisco Herrera Concha,  acompañado por su familia, se dijo orgulloso por ser el Bombero del Año en Yucatán. (Milenio Novedades)
Luis Francisco Herrera Concha, acompañado por su familia, se dijo orgulloso por ser el Bombero del Año en Yucatán. (Milenio Novedades)
Compartir en Facebook Se despide cada día como si fuera el últimoCompartir en Twiiter Se despide cada día como si fuera el último

Candelario Robles/Milenio Novedades
MÉRIDA, Yucatán.- Hace más de 10 años estuvo a punto de quedar paralítico luego de caer de un árbol cuando trataba de ahuyentar un panal de abejas africanas; hoy Luis Francisco Herrera Concha es un auténtico héroe para sus hijos, esposa, madre, hermanos y la sociedad yucateca, que ven en él un ejemplo a seguir. 

Originario de Motul, Francisco Herrera Concha fue galardonado ayer como el bombero del año, tras salvar a todos los pequeños estudiantes de una escuela primaria.

“Fue una fuga de gas cloro en Chicxulub Pueblo, en que se tuvo que evacuar a alumnos y vecinos cercanos al siniestro… Entré a cerrar la válvula del contenedor de gas y con ello se evitó que el problema pasara a mayores, incluso, no se registraron intoxicados afortunadamente”.

Emocionado por la entrega del reconocimiento que le hicieron los ciudadanos, los empresarios y el gobierno, Herrera narró que el día del incidente en Chicxulub Pueblo pasó por su mente lo peligroso que era entrar a cerrar la válvula, pero también al ver a los estudiantes de primaria vinieron a su mente sus pequeños hijos que están de esa misma edad.

“Sí me pasó por la mente que era muy peligroso entrar al cierre de la válvula, pero también recordé que uno de esos niños podía ser uno de mis hijos, por ello luego de ayudar a evacuar el área entré a cerrar la válvula de gas cloro”.

Se encomienda a Dios

Todos los días se despierta a las 5 de la mañana para ir a su cuartel de operaciones ubicado en la cabalística base 13, mejor conocida como Mecate, debajo del puente de la salida a Tizimín.

Antes, Francisco, como lo conocen sus amigos, se da tiempo para encomendarse a Dios y despedirse muy cariñosamente de su esposa, María Irene Canul, con quien lleva 16 años de casado y con quien tiene tres hijos: Isaac, Luis y Jonathan Misael.

“Me despido de ellos todos los días, porque uno no sabe que va a pasar más adelante… También le pido mucho a Dios para que en conjunto a mis compañeros terminemos bien el día, que no suframos de bajas”.

Con 15 años de servicio, primero como policía y después como bombero, todavía siente miedo de entrar a los incendios, es el miedo natural de conocer lo peligroso que puede ser el fuego.  

Frases de aliento
  • “Sí sientes miedo. Es un miedo como al que enfrenté la primera vez”: Francisco.
  • “Desde joven, ya pintaba para héroe. De chamacos siempre era el encargado de cuidarnos”: Míriam, hermana de Francisco.
  • ”Fue un niño que siempre quiso ser policía, para ayudar a los demás”: Buenaventura, mamá de Francisco.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios