25 de Septiembre de 2018

Yucatán

'Paracaidistas' se asientan en lotes peligrosos

Se prevé que unas 150 familias invadieron al menos tres terrenos en periférico sur y levantaron más de 100 tinglados de cartón y plástico.

Cerca de las líneas de alta tensión son construidas las chozas de las familias invasoras. (Milenio Novedades)
Cerca de las líneas de alta tensión son construidas las chozas de las familias invasoras. (Milenio Novedades)
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Israel Cárdenas/SIPSE
MÉRIDA, Yucatán.- El “paracaidismo” reapareció en Mérida. En al menos tres terrenos asignados a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y en propiedades que donó el Instituto de Vivienda del Estado de Yucatán (IVEY) se asentaron más de 150 familias.

En un terreno ubicado el periférico sur kilómetro 10 se instalaron más de cien tinglados de cartón y plástico debajo de las líneas de alta tensión de la CFE, mientras que otro grupo se asentó en terrenos que donó el IVEY a nuevas zonas habitacionales de las colonias San José Tecoh y La Guadalupana, reservados para la edificación de parques y escuelas.

El asentamiento más grande se ubica a la orilla del periférico sur, donde Aurora, María y Raúl Osorio Baeza revelaron que ocupan ese predio desde hace 15 días, ya que previamente habitaban en colonias aledañas, pero tras agruparse decidieron separar un “pedazo de tierra” para establecer sus viviendas.

Expusieron que con base en un acuerdo entre las más de cien personas que ahí permanecen, a cada quien le tocó un espacio de ocho metros de frente por 20 metros de largo, que son cuidados día y noche por temor a que otros los reemplacen.

Las personas invasoras cuidan día y noche los terrenos por temor a que otras las reemplacen

Aurora Baeza agregó que cuando llegaron al predio en cuestión había maleza, basura y otros desechos, los cuales procedieron a retirar. No tienen agua potable, ni luz eléctrica, en tanto que utilizan un terreno ubicado enfrente para hacer sus necesidades fisiológicas.

Cada vivienda improvisada tiene una base de madera delgada, pisos de tierra, paredes y techos de cartón y plástico, y en su interior hay hamacas, mesas y sillas; cocinan sus alimentos con leña.

Ante esta situación, el superintendente zona Mérida de la Comisión Federal de Electricidad, Arturo Escorza Sánchez, señaló que el personal de la paraestatal ya acudió a dialogar con los “paracaidistas” para concientizarlos de que no están en el lugar correcto, ya que permanecen debajo de las líneas de alta tensión.

“Quiero que estas personas se sensibilicen, que sepan que están debajo de una línea de 115 mil voltios, a través de diferentes formas quisiera hacerles sentir que no es el lugar adecuado para que se sitúen. Están equivocados en utilizar el espacio, no deben estar debajo de esa línea de transmisión”, explicó el funcionario.

Al preguntarle si recurrirán al desalojo, Escorza Sánchez manifestó que “eso le corresponde a la autoridad, al Instituto de Vivienda del Estado, es la autoridad que lleva la gestión; nosotros manifestamos que están en el sitio incorrecto por el nivel de peligro que ahí prevalece”.

Explicó que la CFE reiteró que los “paracaidistas” están en un sitio de alto riesgo y que a la autoridad le corresponde llevar a cabo las diligencias pertinentes.

No aptos para habitar
  • La Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó que legalmente los terrenos donde se ubican líneas de alta tensión propiedad de la paraestatal no pueden ser utilizados para vivienda porque son considerados derecho de vía.
  • Los “paracaidistas” aseguraron que no desalojarán el predio porque necesitan un patrimonio, pero que están dispuestos a hablar con las autoridades.

Otros casos

En la última década, en diversos puntos de la ciudad y en el interior del Estado se registraron “invasiones” de terrenos, algunos se efectuaron en espacios de particulares, donde sus propietarios solicitaron el uso de la fuerza pública para desalojar a los “paracaidistas”.

En 2007, un numeroso grupo de familias que invadió un terreno propiedad privada “por orden divina”, ubicado enfrente del fraccionamiento Juan Pablo II, fue desalojado tras una queja promovida por los propietarios del inmueble, y posteriormente procedieron a bloquear las delimitaciones del predio.

En 2012, en el puerto de El Cuyo, agentes e inspectores desalojaron a “paracaidistas” que tenían ocupado lotes en una zona protegida. Los policías, personal de la Comisión Nacional de Áreas Protegidas y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente desalojaron a los “invasores”.

'Que vean las autoridades cómo estamos'

En un improvisado tinglado de cartón y plástico de 1.5 metros cuadrados vive Cristina Canul Uc, su esposo, sus tres hijas, su hermano y sus dos padres.

Hace 15 días, la joven de 22 años tomó la decisión de “invadir”, junto con más de cien personas, un terreno ubicado en el Periférico sur kilómetro 10 e instalar una vivienda debajo de las líneas de alta tensión de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ya que asegura que el dinero no le alcanzó para pagar la renta de un predio localizado en la aledaña colonia San José Tecoh.

Canul Uc dijo que su esposo también tiene 22 años, y procrearon tres hijas, que tienen nueve, ocho y tres años.

Todos duermen en hamacas que cada noche cuelgan en un improvisado tinglado de 1.5 metros cuadrados con piso de tierra, y con paredes y techo de láminas de cartón y plástico.

La familia se mantiene con los 550 pesos semanales que gana una persona que limpia baños

“Estoy por mi cuenta, no tengo casa dónde vivir, estaba rentando, no me alcanzaba con lo que ganaba, tampoco podía pagar las colegiaturas de mis hijas, y por eso vine a invadir por un pedazo de tierra”, explicó.

Canul Uc mencionó que trabajaba como repartidora de volantes casa por casa para promocionar comercios, por el cual recibía 200 pesos, con base en lo que repartieran.

Actualmente no trabaja porque decidió cuidar el terreno, cuyas medidas son de ocho metros de frente por 20 metros de largo.

En esta familia la única que trabaja es la madre de la entrevistada, quien limpia baños por un salario de 550 pesos semanales.

No tienen luz eléctrica, agua potable, ni baño, “hasta ahora es lo que vamos a conseguir, de cómo parar un baño aquí atrás”, dijo Cristina Canul.

“Pedimos a las autoridades que nos ayuden, nos apoyen, que vean cómo estamos; realmente si no nos hacen caso con palabras que vengan a ver cómo vivimos”, señaló.

Y apuntó: “necesitamos un predio, por venimos a vivir aquí, en esta forma”.

Privilegian diálogo para desalojar a las familias invasoras

Por otro lado, el Instituto de Vivienda del Estado (IVEY) descartó desalojar a los “paracaidistas” de terrenos ubicados junto al periférico sur de Mérida y declaró que utilizará la vía del diálogo para abordar estos asuntos.

El titular de de la dependencia, César Escobedo May, mencionó que quedan menos 300 hectáreas de reserva territorial en diversos puntos del sur de la ciudad como las colonias Renacimiento, Emiliano Zapata Sur, Dzununcán, entre otras, que pudieran ser entregadas a las personas que no tienen una propiedad, en caso de que acrediten que realmente lo necesitan.

El funcionario estatal explicó que la semana pasada el personal técnico, jurídico y de regularización del IVEY atendió a una comisión de “paracaidistas”.

Asimismo, que se levantó una investigación del predio ubicado en el periférico sur con carretera a X’matkuil por el que se comprobó que forma parte del derecho de vía de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y que de manera adicional hay un tramo que es vialidad.

“Esos predios no son susceptibles de regularización, hay leyes federales, incluso, que indican que normativamente no es susceptible. La CFE, ya fue a dialogar porque es peligroso que los niños vivan ahí”, detalló Escobedo May.

Agregó que durante los dos años que lleva la actual administración estatal el IVEY entregó más de 300 lotes de vivienda de ocho metros de frente por 20 de fondo a personas que carecían de un lugar donde habitar.

“El Gobierno del Estado busca diversos mecanismos para ofertar algunos predios en facilidades a las personas de bajos recursos; que vengan y traigan su documentación. Nosotros vemos si califican, porque tienen que cumplir con ciertos requisitos, como un estudio socioeconómico, documentación, y traer sus papeles al IVEY”, precisó.

Agregó que entre las opciones que la dependencia tiene para abordar el tema de los “paracaidistas” no está el desalojo, sino concientizarlos del peligro que representan las descargas eléctricas que pueden generarse en dicha zona.

Respecto de la reserva territorial del IVEY, César Escobedo, apuntó que todo está ocupado y diseñado para llevar a cabo diversos programas.

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