|

Fue el 4 de febrero de 2004 cuando la hoy en día mayor red social del mundo fue lanzada por su fundador Mark Zuckerberg como un directorio, tal cual él lo describió, para conectar a estudiantes de la Universidad de Harvard. Meses después, en septiembre, lo abriría para muchas más personas y más tarde para todo el público.

Pasó de tratar de tener 400 a 500 suscriptores a 2,320 millones de usuarios activos en todo el mundo actualmente (un cuarto de la población mundial), según refiere una nota publicada en El Universal.

Habría que hacer hincapié en que ni su mismo fundador imaginaba el éxito que iba tener su creación, pero se dio cuenta de eso quizás hasta el final de su primer año, cuando logró su primer millón de suscriptores; de ahí para adelante todo le ha salido bien al sitio, que ya cuenta con 85 millones de usuarios en México, con su llegada a los smartphones y la integración de sus botones de me gusta (like), y las actualizaciones para compartir fotografías, videos y recientemente hasta transmisiones en vivo, entre otras favoritas de sus seguidores.

Haciendo memoria, no se puede olvidar que para dejar fuera a la competencia Zuckerberg también compra Instagram, que ahora es otra de las mayores redes sociales entre los jóvenes, y WhatsApp, para redondear la familia Facebook.

Algunos medios refieren que si bien Zuckerberg no creó las redes sociales sí ha generado en la humanidad una dependencia de ellas.

Escándalos como el que se dio en año pasado con Cambridge Analytica, donde se reveló que la compañía habría influido en las decisiones para elegir presidente de Estados Unidos o en la consulta sobre el Brexit en Reino Unido no han afectado el flujo de sus usuarios o la apertura de nuevas cuentas, aunque en respuesta la red social ha realizado modificaciones para que sus seguidores tengan “mayor control de sus datos personales”, pese a que el punto siempre ha sido el uso de esos mismos datos personales que hace la empresa de azul y blanco para abonar a su negocio.

Expertos destacan que la red social ha cambiado la manera de comunicarnos popularizando un proceso más interactivo, haciendo a un lado a los medios tradicionales, aunque la calidad de la información ha disminuido al circular datos que en muchos casos no son verificados; sin embargo, sobre este tema habría que promover también mayor conciencia entre los usuarios respecto a si lo que publican daña o no a alguien, si es verídico o indispensable o si aporta algo relevante a la comunidad en línea.

Al final la red parece que continuará por muchos años más formando parte ya de la sociedad cada vez más conectada en la que vivimos.
Felices quince Facebook.