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Un artículo publicado en la revista digital Gato Pardo, el pasado 13 de febrero y escrito por Samanttha Hernández Escobar, advierte que México podría convertirse en el primer país del mundo en aprobar una concentración mediática de los gigantes Disney y Fox, lo anterior luego de que en diciembre de 2017 The Walt Disney Company comprara a la segunda cadena de contenidos por una suma de 52.4 millones de dólares.

Aunque la principal preocupación de la edición se centra en la monopolización de las producciones dedicadas en la cobertura deportiva, específicamente en la privatización de la transmisión televisiva del futbol mexicano, al reunir dicha fusión los canales ESPN y Fox Sports, lo cierto es que el conglomerado también concrentaría más de 51 canales en el país, obviamente en señal de paga, pero que podría afectar seriamente a las televisoras nacionales (Televisa, Tv Azteca e Imagen TV), incluso llevarlas a la quiebra.

Otro punto que destaca la publicación es que la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) ya dio luz verde a la fusión en el país, al considerar que no existe “riesgo para la competencia de mercados”, pero recalca el probable conflicto de intereses por tener información privilegiada, en vista de que Eduardo Pérez Mota, ex titular de la institución, forma hoy parte de la plantilla de asesores de la fusión entre Disney y la caddena Fox en México, al igual que Ernesto Estrada, quien fuera comisionado del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) hasta el año 2017.

Por cierto la última palabra de la fusión en el país aún está en manos del IFT.

Entre las primeras consecuencias destaca, según mencionó el presidente de México Andrés Manuel López Obrador, que podría incluirse el cobro de una cuota para ver partidos de futbol, uno de los rubros que más dinero mueve en el mundo deportivo, y argumenta que en la actualidad en el Torneo Clausura 2019 ya figura Fox con la transmisión de los partidos de cuatro clubes mexicanos: León, Monterrey, Pachuca y Tijuana.

Hasta ahora, en países como Estados Unidos, los de la Unión Europea y Brasil los órganos reguladores de los contenidos han puesto condiciones para la fusión y así evitar el monopolio, como la venta de canales del conglomerado.

Según el propio artículo, en México que es un país futbolero, hasta hace dos años solo el 56% de la población contaba con televisión abierta, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales del IFT.