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Reza el dicho: “Venga febrero lluvioso, aunque salga furioso”. Traigo a palestra este proverbio con la finalidad de justificar el letargo de actividades ocasionadas por circunstancias nada agradables, resultado de la contingencia epidemiológica en curso; a pesar de todo, tenemos esperanza de que este año recién nacido traiga debajo del brazo enormes volúmenes de mejorías.

La pandemia viral modificó importantes eventos literarios que tomaron el camino del Zoom, Facebook Live y otras web; entre los perjudicados está la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y nuestra esperada FILEY; ambos escenarios de libros y lectura de importancia para quienes nos dedicamos a las letras. La FILEY, bajo la batuta de Enrique Martin Briceño, mostró magistralmente lo que puede hacerse en épocas de crisis. El homenaje a Humberto Ak´abal fue emotivo y con participantes de lujo: Donald Frischman, Fidencio Briceño, Emilio del Valle, José Luis Iturrioz, Cristina Leirana y Ofelia Medina hicieron que los minutos de transmisión se convirtieran en segundos.

También dentro de la modalidad a distancia se efectuó la Feria Nacional del Libro de Escritoras Mexicanas (Fenalem), en donde coincidimos cien escritoras que hablamos de nuestra literatura. La Feria resultó un éxito y amenaza con volverse a armar y en grande.

En lo personal, a mi obra Todo por ser mujer, traducida al japonés por Shigueto Yoshida, le llueve en febrero con la tercera reimpresión. La Editorial Suiseisha publicará próximamente una traducción de esa obra al francés, lo cual es agradable considerando que esta novela, en el país, sigue otros derroteros, no de mi agrado, aunque lo aceptó por no poseer los derechos patrimoniales. Como si no tuviera cota, la literatura indígena maya en la que escribo lanzará luces en nuestro país vecino del norte, gracias a la académica Dra. Gloria Chacon, quien tradujo Teya, un corazón de mujer al inglés y se publicará bajo el auspicio de la Universidad de Tucson; aunque estas lluvias ya no son de febrero, en el mismo país norteño se encuentra en preparación la traducción de mi novela El General, según los editores de la ciudad de Corpus Christi la edición se realizara en español y anglosajón.

La obra bilingüe: Katún, la maldición de los edecios, llega con lluvias y trueno en febrero. Maldonado Editores, a cargo de Roxana Maldonado, ya tiene los libros calentitos y con olor a tinta, listos para su presentación. Este trabajo literario lo he realizado en plena madurez intelectual y he logrado a partir de mi cosmovisión indígena crear nuevas rutas de escritura.

Por otra parte, desconozco dónde se encuentran embodegados los volúmenes de “Pasos perdidos”, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas fue encargado de su impresión en acuerdo con la Universidad de Guadalajara, pero la contingencia pandémica puede ser una excusa para que el Premio de Literatura Indígena de América esté inconcluso.

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