“El fracaso es el precio de la grandeza”

Columna de Roberto Díaz y Díaz: “El fracaso es el precio de la grandeza”

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“El fracaso es el precio de la grandeza”. Muy buena frase para empezar a buscar soluciones a nuestras derrotas y respuestas a las caídas en la vida. El fracaso es el ingrediente imprescindible de cualquier logro importante. Dijo David Kelley: “Equivócate de prisa. Triunfa antes”.

No puedes ganar sin salir de tu refugio y tomar ciertos riesgos calculados. Sin riesgo no hay recompensa; y cuantos más riesgos asumas en la persecución de tus sueños, más te equivocaras.

Es muy importante entender que si sigues viviendo como has vivido, obtendrás lo que has obtenido siempre. Einstein definía la demencia: “El hacer siempre las mismas cosas, y esperar distintos resultados”.

El fracaso es sólo parte del proceso que conduce a la excelencia. Las derrotas son las marcas de la excelencia. Los hombres que han triunfado han tenido más fracasos que los normales. El verdadero fracaso es fracasar a la hora de intentarlo y de atreverse.

El verdadero riesgo se haya en una vida sin riesgos. Mark Twain dijo: “Dentro de 20 años lamentarás mucho mas las cosas que dejaste de hacer, quelas que hiciste”.

Me atrevo a compartir las siguientes frases: “El verdadero riesgo se halla en una vida sin riesgos”. “Apunta hacia la Luna, aun cuando falles, aterrizarás entre las estrellas”.

“Si piensas que todo el mundo está contra ti, recuerda que los aviones se elevan contra el viento”. Por eso no lo olvides: “Hoy es el mañana por el que te preocupabas ayer”.Aquel que tiene fe, encuentra el éxito en donde muchos fracasan.

Puedes llegar tan lejos como te lleven tus sueños, pero tienes que ser paciente con todo el mundo, pero sobre todo contigo mismo. Lo entendí hace poco: si ves a alguien sin una sonrisa, dale una de las tuyas.

Porque la alegría comienza en el mismo momento, en que cesas la búsqueda de tu propia felicidad, y procuras la de otros.

Me lo decía mi madre con mucha frecuencia: “La vida es demasiado corta para estar triste; para estar enojado; para tener rencor; para mirar hacia atrás; para estar deprimido; para ser cruel”.

Y concluía con una sonrisa: “Ser amable con quien no te agrada, no significa que eres hipócrita. Significa que tienes la suficiente madurez para tolerar su personalidad”.

Por eso la  vida te va enseñando quien si, quien no y quien nunca. Lograr llegar a cualquier sitio requiere de tres esfuerzos: empezar a caminar, no detenerse jamás, y mejorar constantemente el rumbo.

Me atrevo a regalarte el siguiente concepto: “Procura que nunca te falte: Un sueño por el cual luchar; algo nuevo que aprender; un lugar adonde ir, y alguien a quien querer”.

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