El derecho a la libre movilidad

En las últimas semanas del 2023, las caravanas de migrantes fueron noticias recurrentes y en este sentido...

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En las últimas semanas del 2023, las caravanas de migrantes fueron noticias recurrentes y en este sentido, resulta necesario reflexionar sobre el derecho a la libre movilidad de las personas. Si bien la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en su Artículo 13 señala que: “toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado”, la profundización de la globalización y el incremento en los niveles de interconexión entre países, sociedades y sistemas económicos no solo ha transformado la realidad de las migraciones internacionales, sino que ha complejizado el fenómeno generando profundos impactos económicos, sociales y políticos, así como el debilitamiento de los derechos de las personas migrantes.

Los países se encuentran atrapados en una “paradoja liberal”. Mientras que el intercambio de bienes, capital y servicios ha adquirido una amplia movilidad a nivel global, la migración de personas continúa restringida, a pesar de que resulta fundamental para soportar los procesos productivos y los desequilibrios demográficos en los países desarrollados.

Esta situación ha desencadenado fuertes debates sobre los efectos de los flujos migratorios en la competencia laboral y la presión sobre los servicios públicos, generando una hiperpolitización negativa del fenómeno migratorio que se alimenta de discursos antiinmigrantes, xenófobos y apórofos, aun cuando el tema se ha colocado en el centro de las agendas gubernamentales.

Algunos sectores en los países de origen argumentan que las personas migrantes atentan contra la soberanía y seguridad nacional, contribuyen al deterioro del tejido social y a la falta de cohesión social, e incluso a raíz de la pandemia se les considera como importantes focos de transmisión de enfermedades. Sin duda, la retórica antiinmigrante afecta a la estabilidad social y política de las naciones, polariza a las sociedades y acelera el debilitamiento de los derechos de las personas migrantes, a quienes cada vez más se les concibe como fuerza de trabajo, una simple mercancía y no como un integrante de la sociedad que les acoge.

Sin embargo, ¿qué es lo que realmente resulta incómodo de la presencia de personas migrantes?  Eso lo analizaremos en la próxima entrega.

(Carmen Lilia Cervantes Bello / Doctora. Profesora-Investigadora, Depto. Economía y Negocios, Universidad del Caribe).

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