El modelo de turismo de sol y playa ante el cambio climático

Hace un par de décadas, cuando el cambio climático era una posibilidad lejana, en broma decíamos: mientras en el norte sean ricos...

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Hace un par de décadas, cuando el cambio climático era una posibilidad lejana, en broma decíamos: mientras en el norte sean ricos y haga frío y en el sur más necesitados y haga calor, el modelo de turismo de sol y playa funcionará, advirtiendo: ¡mientras no nos alcance el cambio climático!

Hoy, desafortunadamente, el cambio climático se presenta como una realidad, el último reporte del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (2023) señala un aumento global de la temperatura del 1.1oC de 2011 a 2020 en comparación con el periodo de 1850 a 1900, acercándonos peligrosamente al límite marcado de 1.5oC, con mayor aumento en la superficie terrestre que en los océanos.

Muchos destinos en el mundo lo han experimentado este verano, las temperaturas extremas de los países tradicionales para el verano en Europa: Italia y España, sufrieron olas de calor que hacía una tortura los típicos paseos en sus sitios y ciudades históricas; en Grecia, además, se desataron incendios devastadores que pusieron en riesgo a miles de turistas, lo mismo pasó en otros destinos alrededor del mundo como: Turquía, California, Hawái. Así, el turismo del verano de la recuperación después de la pandemia, se enfrentó a nuevos desafíos.

Pero no solo es el turismo de verano; menos dramático, pero en invierno también se han dejado sentir los efectos del cambio climático: inviernos más cálidos están afectando las temporadas de esquí, también el patrón de desplazamientos durante los meses fríos del hemisferio norte buscando climas menos duros, al menos unos días o semanas al sur, se atempera. Lo que puede afectar destinos como el Caribe Mexicano que tienen en el invierno su temporada alta.

Los océanos están sufriendo a nivel global con el calentamiento, el sargazo en el caribe y las afectaciones a las barreras coralinas (por mencionar dos de los grandes atractivos turísticos) lo están reflejando.

Como todo cambio, la tragedia de unos destinos se convierte en la oportunidad de otros, en Europa países como República Checa, Dinamarca, Irlanda y Bulgaria, más al norte y más frescos en verano se prevén como los ganadores de quienes repiensen sus futuras vacaciones veraniegas en Europa, según advierte la Comisión Europea de Viajes (CET).

Así, una característica central del turismo como es la temporalidad debida a las estaciones del año, tenderá a sufrir cambios por los primeros efectos del cambio climático, lo que se reflejará en el patrón estacional de cada destino turístico, con una posible tendencia a bajar los picos y redistribuir en las temporadas medias y bajas.

Eso es todo por esta ocasión, recuerda visitar el blog disponible en la página web de la Universidad del Caribe (www.unicaribe.mx) donde podrás leer esta y anteriores colaboraciones.

*Director del Centro de Investigación Interinstitucional Aplicada, Unicaribe.

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