|
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp

Ya en esta columna he mencionado la gran fortuna de que existiera la familia Medici en el Renacimiento, cuyos miembros sobresalieron por ser importantes mecenas, patrocinando desinteresadamente a los artistas y científicos de su época. Los apoyos de los reyes y hombres poderosos y los reales apoyos que estos brindaban a la cultura. Hoy los tiempos han cambiado ya que no existen, o son muy pocos, los “Médici”. Los “reyes” ya no aportan como antes a la cultura y hay muy poca gente importante que apoye desinteresadamente a estos menesteres y existen muchos incentivos fiscales para apoyar a la cultura. La existencia de la religión católica fue muy importante para el desarrollo de las artes, ya que esta patrocinaba a muchos artistas de varias disciplinas: músicos, pintores, escultores y demás. Independientemente de las creencias de la gente creo que debemos agradecer que todas las cortes de Europa fueran prácticamente católicas; y no hablo meramente de religión sino de lo que este sistema sin pensarlo hizo de tantos creadores. En una entrevista que tuve, me preguntaron por qué ya no había artistas como Mozart, Vivaldi, Beethoven, Miguel Ángel y gente de ese tamaño. Y la respuesta es muy fácil. Esos artistas no hacían otra cosa que ejercer su oficio 24/7. Yo quisiera hacer lo mismo, pero no puedo, ya que tengo que pagar la educación, alimentos, ropa, diversiones, medicinas y todo lo que mi familia necesite. Esta práctica de conseguir dinero, me impide dedicarle más tiempo a mi profesión; por ende, tenemos un buen nivel, pero nunca el nivel de esos grandes genios que tenían la genialidad por ser tan constantes en su instrumento o en su paleta o en su espátula. Debemos invertir más en arte y cultura y les garantizo que el gasto en patrullas y armamentos se reduciría considerablemente porque estaríamos dando en el centro de los problemas sociales y la oportunidad y la respuesta de hacer mejores ciudadanos, está en el arte. No queramos encontrar el hilo negro, este ya se inventó y lo único que se requiere es volver a los básicos y reproducir lo que no se hace y que en algún momento era el pan de todos los días. Quintana Roo tiene serios problemas, pero nadie está volteando a ver a la cultura como solución y cada vez se le recorta más a la cultura. Hasta la próxima semana.

Cargando siguiente noticia