José Luis Cervantes: el primer recaudador de Cancún

Encabezó la primera oficina en el destino, en las avenidas Sunyaxchén con Tanchacté.

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"El delito federal más grave de la época era la expedición de cheques sin fondo, algo que proliferó mucho en Cancún". (Ivett Ycos/SIPSE)
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Claudia Olavarría/SIPSE
CANCÚN, Quintana Roo.- La primera oficina de Hacienda Federal en Cancún operó en un inmueble de las avenidas Sunyaxchén con Tanchacté, con 23 personas administrativas y un notificador, que eran dirigidas por José Luis Cervantes Manzo.

En esa época, la sede no tenía línea telefónica y todos los días reportaba su trabajo del día y plan de trabajo del siguiente a oficinas centrales en una caseta ubicada en el hotel María de Lourdes de la avenida Yaxchilán.

“En una de las llamadas olvidé cerrar la puerta de la cabina telefónica y comencé mi reporte en el que dije: ‘hoy recaudé tanto por impuesto de la renta, tanto por impuestos mercantiles, multas y demás, y mañana voy a hacer tantas notificaciones, requerimientos y embargos’; me preguntaron los nombres de los embargados y respondí. ‘La sorpresa fue que al día siguiente, ‘fulano y sultano’ antes de que abriera la oficina me estaban esperando para pagar, porque les habían dicho que serían embargados, pero nunca revelaron quién les dijo, así que al día siguiente, ante la carencia de notificadores, dejé la puerta abierta a propósito y hablaba a modo que me escucharan, y al día siguiente esos cuatro ahí estaban para negociar o pagar”, recordó el entrevistado.

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“Aun cuando tenía la línea telefónica seguí yendo a la caseta, porque ahí me escuchaban y le avisaban a las personas, de esa forma, los contribuyentes eran notificados extraoficialmente y había resultados. Al año siguiente, cuando hubo mayor presupuesto, contraté más personal, en especial notificadores, y dejé de ir a la caseta, y hoy a provecho a darle las gracias a todo ese personal que hacía muy bien su trabajo”, agregó con una sonrisa. Un día, el gerente de Teléfonos de México llegó a su casa a comer, y le pidió permiso para hacer una llamada telefónica, y él respondió que hacía meses que había solicitado el servicio para su casa y la oficina, pero no había respuesta, y ese mismo día tuvo línea en la oficina y su vivienda.

Cervantes Manzo llegó a Cancún en mayo de 1976, luego de trabajar en seis ciudades de la República Mexicana cono subjefe de la Oficina Federal de Hacienda, antes de cambiar a Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Durante 10 años, Cervantes Manzo fue subjefe de oficina en Mérida, hasta que en abril de 1976 llegó un telegrama en el que le indicaban su ascenso a Jefe de Oficina, algo inédito porque en esa época ese puesto sólo era para los amigos o parientes de altos funcionarios.

"Les puse como condición que me permitieran buscar nuevo personal".

“‘Se le ha promovido a usted a Jefe de Oficina Federal de nueva creación en Cancún, Quintana Roo’, decía el telegrama, y les puse como condición que me permitieran buscar nuevo personal, porque no quería que viniera con mañas adquiridas”, recordó.

En mayo llegué aquí para buscar el nuevo personal con gente que aquí ya vivía, y el 1 de junio de 1976 comenzó a operar la nueva oficina en presencia de Guillermo Prieto Fortún, subsecretario de Ingresos, y del señor Castillo, administrador regional con sede en Campeche, además de autoridades federales, estatales y municipales de la época.

“Me dijeron que preparara un presupuesto de recaudación del primer año, y me puse una meta muy alta de contribuyentes e impuestos, que a los ocho meses ya la había rebasado, por lo que pedí más personal, pero como era finales de año, tuve que esperar el presupuesto el año siguiente, y estuvimos los meses restantes muy apretados de trabajo”, relató Cervantes Manzo.

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