El Templo del Adivino, descrito por J. Martínez

Las descripciones que hoy hacemos de los edificios, en el caso de Uxmal, no dejan de ser apasionantes, porque nos remiten a un lugar único, donde el entorno natural y el ambiente nos atrapan

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Las descripciones que hoy hacemos de los edificios, en el caso de Uxmal, no dejan de ser apasionantes, porque nos remiten a un lugar único, donde el entorno natural y el ambiente nos atrapan; es muy especial en todos los sentidos. 

Cuando revisamos informes como el de J. Martínez, quien visitó Uxmal el 8 de noviembre de 1913 y que nos describe su travesía de Mérida  a ese sitio,  nos trasladamos a otro tiempo y a otra realidad que deben servir de referencia para lo que hacemos hoy día. 

Desde temprano, inicia la inspección en la zona partiendo de la Hacienda Uxmal hacia el Templo del Adivino. Su herramienta principal consistió en machetes corvos, cuerdas y dos cámaras fotográficas, y se trasladó a pie, sobre el camino carretero que pasa frente al Templo del Adivino y que conduce al poblado de San Simón; menciona que este camino existía desde que Stephens y Catherwood visitaron el sitio en 1941. Hoy se conserva parte de este camino, convertido en un andador para acceder al Palacio del Gobernador. 

Describe que, durante la inspección, el Templo del Adivino estaba cubierto de vegetación seca, lo que permitía observar el cuerpo del edificio y la escalinata oriente aún sin restaurar. También describe la primera etapa o Templo I del Adivino: lo que mira en ese momento es una construcción baja con una hermosa ornamentación. 

Tenía dos cuartos que sirvieron como santuario y la entrada estaba conformada con dinteles que consisten en dos gruesas vigas de zapote que se conservan bien. A decir verdad, hasta el día de hoy se conservan esos dinteles de madera en su lugar original y están fechados para el año 560 dC. 

También describe el templo Chenes que corresponde a la IV etapa constructiva del Adivino. La fachada incluye mosaicos de piedra tallada figurando las grandes máscaras que siempre  están presentes como atributo junto con una gran variedad de diseños. 

Habla de un pasaje abovedado, ubicado debajo de la escalinata poniente que da acceso a la parte superior del Adivino. El pasaje estaba cerrado con puertas de madera y hoy se ha sellado nuevamente como lo encontraron los primeros viajeros con el fin de estabilizar el edificio, ya que estuvo a punto de desplomarse en 1991.M

José G. Huchim Herrera
Arqueólogo. Director de la Zona Arqueológica de Uxmal
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