Empresarios “torean” al gobierno de Cancún: no pagaron multa por corrida ilegal

Los empresarios taurinos tenían hasta el pasado 28 de enero para pagar 87 mil pesos.
|
(Karim Moisés/SIPSE)
(Karim Moisés/SIPSE)

CANCÚN, Q. Roo.- Los empresarios que organizaron la corrida de toros en Cancún el pasado 20 de diciembre no pagaron la multa de 87 mil pesos que les impuso el gobierno municipal.

Alberto Covarrubias Cortés, director de Fiscalización municipal, aseguró que ambos empresarios no hicieron efectivo el pago de la multa dentro del plazo, que culminó el pasado 28 de enero.

“Se venció el pasado 28 de enero y le dimos trámite a la Dirección de Ingresos Coordinados. De hecho, en estos días será recibida la documentación para que continúe el proceso en esa instancia”.

Explicó que ese traslado del cobro de la multa se debe a que la Dirección de Ingresos Coordinados tiene la facultad de solicitar que se congelen cuentas de los deudores de las multas.

Covarrubias Cortés indicó que los empresarios deberán pagar cuatro por ciento más del monto de la multa original (que es de 87 mil pesos) por gastos de ejecución, que equivale a 3 mil 870 pesos más.

“Es un tema de desacato a los reglamentos del municipio, desde que se organizó la corrida de toros, hasta cuando los organizadores trataban de impedir que los inspectores interrumpieran con la función. Ahora, tendrán que pagar la multa impuesta, pero con Ingresos Coordinados”.

El pasado 20 de diciembre, los empresarios Ávila Garibay y Jaime Valenzuela Tamariz realizaron una función de tauromaquia en Cancún para celebrar el 30 aniversario de la Plaza de Toros de esta ciudad.

Sin embargo, este espectáculo no fue autorizado por el secretario general del Ayuntamiento de Benito Juárez, Jorge Aguilar Osorio, con el argumento de que esta función violaría el artículo 40 de la Ley de Bienestar y Protección Animal del Estado de Quintana Roo, el cual prohíbe las corridas de toros, peleas de gallos y el uso de calesas.

Pese a ello, personal de la Dirección de Fiscalización acudió al coso de la avenida Bonampak para clausurar la función que se llevaba a cabo aquella noche, pese a la resistencia del equipo de seguridad y de los organizadores.