Afectación al medio ambiente estrechamente ligada a surgimiento de epidemias

En la última década se triplicó la frecuencia de brotes por enfermedades de origen zoonótico y se cuadriplicó el número de nuevas enfermedades de este tipo que afectan a las personas.

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Los cambios ecológicos o ambientales, como la deforestación, pueden aumentar el contacto con animales infectados, señaló la WWF. [Foto: Pixabay]
Los cambios ecológicos o ambientales, como la deforestación, pueden aumentar el contacto con animales infectados, señaló la WWF. [Foto: Pixabay]
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ESTADOS UNIDOS.- Las enfermedades de origen zoonótico, de origen animal, son causadas por patógenos que se desarrollan en los animales y luego pasan a los seres humanos. El patógeno puede pasar directamente de un animal a una persona, o pasar antes por otro animal intermediario. Una vez contagiadas las personas, algunas de estas enfermedades, pueden transmitirse de persona a persona, como es el caso del ébola o de la pandemia por coronavirus que actualmente asola a la mayoría de la humanidad-

“Muchas enfermedades tuvieron su origen en la fauna, pero no dependen de un nuevo o permanente contacto con animales para sostenerse, sino que pasan a ser una enfermedad que se transmite entre personas”, explicó al portal Chequeado Marcela Uhart, médica veterinaria y directora en América Latina del Programa de Salud Global de la Universidad de California (Davis, Estados Unidos). 

“Este salto inicial entre animales y personas se da en una situación de contacto estrecho con las secreciones o los fluidos corporales de un animal”, aclaró Uhart y agregó que no es poco común que este salto ocurra, pero “lo que es mucho más difícil y raro es que después ese virus tenga la capacidad de infectar fácilmente a las personas, como ocurre con el Covid-19”.

Según un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) en la última década se triplicó la frecuencia de brotes por enfermedades de origen zoonótico y se cuadriplicó el número de nuevas enfermedades de este tipo que afectan a las personas. La organización explica que hay dos factores claves para entender cómo las actividades humanas pueden promover la emergencia de estas enfermedades. Por un lado, el comercio ilegal y consumo de vida silvestre y, por el otro, el sistema alimentario que conduce a la conversión a gran escala de tierras para la agricultura.

Covid-19, la enfermedad que marcó el 2020

Aunque aún no se sabe bien cómo se transmitió la Covid-19 a los humanos, la evidencia muestra que tuvo un origen animal, y que pudo haberse originado en un mercado húmedo en Wuhan, China. Estos mercados tienen una gran variedad de animales, tanto silvestres como domésticos, y se venden tanto para consumo, como para adopción o para fines medicinales.

Ese contacto estrecho que se da entre animales silvestres y domésticos en condiciones de cautiverio, tanto entre ellos como con los humanos, difícilmente se daría en un ambiente natural donde las especies conviven de otra manera, explicó al portal Chequeado Pablo Martino, doctor en Ciencias Veterinarias y directivo de la Sociedad de Medicina Veterinaria y de la Asociación Argentina de Zoonosis.

“En cualquier parte del mundo se podría haber originado una enfermedad, no tiene nada que ver el orígen asiático”, apuntó Manuel Jaramillo, director general de la Fundación Vida Silvestre en Argentina. “La Covid-19, más allá que no sepamos bien cuál fue el vínculo, es una enfermedad que saltó de la naturaleza a los humanos, y ese salto fue propiciado por los humanos, por el consumo de carne silvestre, por la falta de controles bromatológicos, y por la invasión de los ambientes naturales donde la fauna silvestre está”, agregó.

Retos de la generación post pandemia 

Finalmente, la WWF explicó que para intentar reducir el riesgo de futuras pandemias hay dos acciones que son imprescindibles. 

La primera es detener el comercio y consumo de vida silvestre, en la medida de lo posible, y asegurar que las comunidades que dependen de este tipo de consumo tengan fuentes de proteínas seguras con prácticas higiénicas. 

En segundo lugar, apoyar sistemas de alimentación sostenible intentando limitar el impacto que estos tienen sobre los ambientes naturales.