‘El virus (SARS-CoV-2) sigue ahí’: alerta virólogo en pleno 2024
Para el virólogo Carlos Arias, el Covid-19 ya es algo con lo que la humanidad tiene que vivir permanentemente.
El hecho de que para la OMS, el Covid-19 dejara de ser una emergencia de salud pública de importancia internacional, no significa, por supuesto, que esta enfermedad haya llegado a su fin.
Si algo debe quedar claro a estas alturas, resalta el virólogo Carlos Arias en entrevista con el medio nacional eforma, es que ‘el virus (SARS-CoV-2) sigue ahí’.
"El virus sigue circulando, y ya tenemos que acostumbrarnos a que es uno más de los virus con los cuales tendremos que contender de manera permanente", declaró el investigador del Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM, experto en biología molecular y epidemiología de virus.
"SARS-CoV-2 realmente ya es un virus estacional del que tenemos dos picos (de contagios) cada año, en invierno y en verano", complementó Alejandro Sánchez, doctor en ciencias bioquímicas con especialidad en bioinformática fidel.
Evolución, mutación y olvido
Arias atribuye el mencionado repunte a tres causas, empezando por la evolución o mutaciones que ha tenido el propio virus, y también por el olvido de las medidas que deben tomarse cuando se confirma el contagio.
"Y, tercero, la pérdida de inmunidad para la infección, para anticuerpos, que ahora sabemos que empieza a bajar de manera notable a los cuatro o seis meses. Es decir, tenemos ya una inmunidad más baja de anticuerpos a los cuatro o seis meses, aparece un virus nuevo y, como no nos cuidamos, pues el resultado es esto".
Si bien desde que se declaró el fin de la emergencia ha disminuido el monitoreo que distintas instancias realizaban, incluido el del Consorcio Mexicano de Vigilancia Genómica (CoViGen-Mex), los pocos datos disponibles han permitido identificar que los principales responsables de esta ola de contagios son las variantes KP.2 y KP.3.
Tan sólo en Estados Unidos, por ejemplo, KP.2 comenzó a atraer la atención de los expertos en mayo de este año al ir desplazando en prevalencia a JN.1, que a finales de 2023 ya era la más común en la nación vecina.
Ambas variantes pertenecen a la familia de Ómicron
En México, el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedad Respiratoria Viral (Sisver) reportó que el 63 por ciento de las secuencias realizadas en la semana epidemiológica 30 de este año corresponden a KP.3, mientras que JN.1 ocupaba el 15 por ciento de las muestras y KP.2, el 8 por ciento.
Hasta la semana epidemiológica 32, Sisver tenía registro de 11 mil 692 casos confirmados de Covid-19, un aumento de 650 casos con respecto a la semana 31.
"Estas nuevas variantes (KP.2 y KP.3) tienen una serie de cambios en la proteína de superficie llamada Spike tan grande como los que tuvo Ómicron inicialmente en relación a la cepa original de Wuhan", explicó Arias.
"Todas las vacunas que nos hemos puesto y las infecciones (que hemos tenido) no previenen la infección contra estas nuevas variantes. Lo que sí previenen es la enfermedad severa y la muerte. O bueno, cuando menos la disminuyen mucho", agrega el virólogo.
De hecho, complementó Sánchez, la actual ola estaría impactando en la población cuyo último esquema de vacunación recibido no estaba actualizado, es decir, seguía siendo alguna vacuna hecha con la información del virus original de Wuhan.
"Las infecciones que están ocurriendo con estas nuevas variantes son, aparentemente, menos graves. Son mucho más frecuentes por el cambio que ha tenido el virus, pero por la inmunidad previa que hemos adquirido, son mucho menos severas", respondió Arias.
"Hay dos poblaciones que siguen siendo vulnerables: los mayores de 60 años (...) Pero el que nos preocupa mucho es el de 0 a 5 años, porque ese grupo etario nunca ha recibido ningún esquema de vacunación. Ahí está habiendo mucha hospitalización e incluso muerte", alertó por su parte, Sánchez.
Con información de Reforma