¿Es la bicicleta la opción de movilidad más razonable tras cuarentena por coronavirus?

El fomento de la bicicleta como transporte que respeta el distanciamiento social puede servir como primer paso para cambiar la visión urbana y contrarrestar los efectos de la pandemia por coronavirus.

|
Se presume que el fomento del uso de la bicicleta como medio de transporte se traduciría en menos tráfico motorizado, menos siniestralidad. [Foto: Pixabay]
Recibe noticias y descuentos exclusivos en tu correo
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp
Compartir noticia en twitter
Compartir noticia en facebook
Compartir noticia por whatsapp

ESPAÑA.- No es desconocido que la pandemia por coronavirus que asola a la mayoría de la población humana ha venido para replantear el ajetreado ritmo de vida del hombre y la mujer del siglo XXI. La naturaleza está registrando cambios debido al confinamiento humano y los investigadores afirman que esta crisis sanitaria bien podría ser una punta de lanza para que el ser humano finalmente tome conciencia sobre el impacto de su huella en el planeta. Es ahí en donde se plantea el uso de la bicicleta como una medida razonable que permita la movilidad tras el encierro por cuarentena. 

Te puede interesar: Leones aprovechan la cuarentena para acostarse en medio de la carretera

El fomento de la bicicleta como transporte que respeta el distanciamiento social puede servir como primer paso para descongestionar el transporte público y cambiar una cosmovisión urbana subordinada al transporte contaminante privado, asegura ConBici,  coordinadora de organizaciones ciclistas en España. 

La organización ciclista refirió en una entrevista brindada al portal Energías Renovables que “la bici es un vehículo socialmente inclusivo y garantiza participar en la movilidad independientemente de la edad y de los ingresos”, haciendo énfasis en el impacto económico que dejará la crisis sanitaria por la cual estamos atravesando. 

 

Cuatro razones de peso para defender la movilidad en bicicleta

 

  1. La movilidad consistente en la utilización de vehículos impulsados por motores a combustión es una de las principales causas de contaminación del aire de las ciudades, mientras que el uso generalizado de la bicicleta como medio de transporte contribuiría a mantener bajos los niveles de contaminación. La exposición prolongada a los elevados niveles de polución de las ciudades, explican desde ConBici, aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares y respiratorias "que pueden situar a quienes las padecen en un lugar poco favorable para superar posibles futuros contagios por Covid-19”.
  2. La salud física y mental deben ser una prioridad en la lucha contra el Covid-19. En ambos sentidos, fomentar el uso de la bicicleta como medio de transporte al centro de trabajo, apuntan desde la asociación, puede aportar un espacio de autocuidado. Porque moverse en bicicleta beneficia tanto a lo físico como a lo emocional. Es una movilidad activa, inclusiva (no segregadora) y social, virtudes todas que a buen seguro van a ser muy necesarias en el presente y el futuro más inmediatos habida cuenta de la circunstancia de aislamiento/confinamiento en la que nos encontramos.
  3. El fomento del uso de la bicicleta como medio de transporte contribuiría a mantener los bajos niveles de accidentalidad del mes pasado, cuando las restricciones (impuestas el 14 de marzo y endurecidas el día 29) se tradujeron en una reducción drástica de la movilidad motorizada (coches y motos): menos tráfico motorizado, menos siniestralidad. La asociación en todo caso avisa: el hecho de que haya menos coches circulando se traduce también en un aumento inconsciente de las velocidades medias y máximas, por lo que hay que garantizar la seguridad vial en bicicleta (su propuesta -abajo- detalla cómo).
  4. La bicicleta es una herramienta eficaz contra dos problemas que ha acarreado esta crisis: la pérdida de capacidad de los medios públicos de transporte (cuyo aforo se ha visto considerablemente reducido por mor de la obligada distancia social) y la posible pérdida de confianza de buena parte de la ciudadanía, que seguramente alberga dudas y/o temores sobre la salubridad de los mismos, por muy consciente que sea de que esos medios de transporte están recibiendo el tratamiento higienizante correspondiente y por mucho que las autoridades estén repartiendo mascarillas en (al menos algunas) paradas y estaciones.
Cargando siguiente noticia