¿Por qué unos envejecen bien y otros mal? La clave de regular tu ego

Se dice que una persona con ‘ego alto’ tiene una percepción exagerada de su propio valor y habilidades en comparación con otros.

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¿Por qué unos envejecen bien y otros mal? La clave de regular tu ego. (Foto: Canva/Composición Sipse)
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Seguramente alguna vez te topaste con un adulto mayor enojado con la vida o con una ancianita que vive sus días sin preocupaciones y feliz. La clave de sus respectivas alegrías y enojos sería ‘el ego’.

Si nunca te has detenido a analizar detenidamente tu propio ego, deberías hacerlo, ya que su regulación podría ser la respuesta para envejecer plenamente, afirma la psicogerontóloga argentina, Graciela Zarebski.

"La clave para envejecer bien es tener un ego regulado: ni mucho ni demasiado poco", señala la psicogerontóloga argentina Graciela Zarebski, declaró la también pionera en Latinoamérica en la reflexión sobre los procesos de envejecimiento.

(Foto: Canva)

En Monterrey, compartió algunas reflexiones sobre su trabajo, a través del cual ha concluido la importancia del autoconocimiento y la capacidad de ser flexible ante los cambios inevitables de la vida.

"Cuando digo ego, a nivel teórico, estoy hablando del narcisismo", indica Zarebski. "Las personas narcisistas por extremo son esas omnipotentes que avasallan los límites y no pueden reconocer el paso del tiempo y las limitaciones que uno tiene, entonces ahí terminan perdiendo la autonomía".

Se dice que una persona con ‘ego alto’ tiene una percepción exagerada de su propio valor y habilidades en comparación con otros.

(Foto: Canva)

Es innegable que conforme se avanza en edad, algunas cosas empiezan a cambiar. Puede haber disminuciones en la capacidad física, fisiológica y cognitiva. Son transformaciones de la vida imposibles de controlar y la manera en que se enfrentan será decisiva.

"Cuando uno avasalla las limitaciones y no las tiene internamente, el límite te va a venir desde afuera en algún momento, aunque no lo quieras reconocer. Va a venir violentamente porque no lo fuiste elaborando, no te fuiste preparando, y entonces ahí te derrumbas, caes en la dependencia y la pérdida de la autonomía".

Tampoco se trata de derrumbarse por completo. Aquellas personas con una baja autoestima y nunca se hicieron dueñas de su vida, son el otro extremo no deseado.

Lo que ocurre con estas personas, apunta Zarebski, es que conforme van envejeciendo sienten menos autonomía y, por tanto, se vuelven dependientes.

"Por eso la clave sería tenerlo regulado (el ego)", enfatiza. "Nuestra vida consiste en sobrellevar y lograr un equilibrio entre nuestros deseos y las limitaciones".

IDENTIDAD FLEXIBLE

¿Por qué algunos envejecen bien y otros mal? Zarebski destaca la importancia de tener una identidad flexible.

Conforme se envejece puede haber pérdidas, pero también cambios importantes. El equilibrio consiste en reconocer las limitaciones sin bajar los brazos.

(Foto: Canva)

De ahí que la clave radique en saber renovar los proyectos, los deseos y sobre todo, el sentido de la vida. Y para ello se requiere humildad. 

"Si tenía una gran meta", explica la experta, "adecuar esa meta a mis posibilidades actuales, pero seguir teniendo metas, pero adecuadas a mi posibilidad".

LA VEJEZ NO ES EL FINAL DE TODO

Antes se veía a la vejez como una línea de bajada de la vida, una pérdida constante, pero hoy se sabe que no es así: es una constante transformación.

La disposición al cambio es uno de los aspectos que forman una identidad flexible, que por fortuna, es algo que se puede trabajar a lo largo de la vida.

También es importante desarrollar esa capacidad de ser reflexivos y el autocuestionamiento constructivo, esenciales para mantener la autonomía.

(Foto: Canva)

"Lo que sucede en el envejecimiento no es tanto por las pérdidas, sino por el modo en que nos aferramos a lo perdido", destaca Zarebski.

También son necesarios la creatividad, el autocuidado, la capacidad de compensar pérdidas con ganancias y la diversificación de vínculos e intereses desde la juventud. 

Sobre esto último, la especialista pone como ejemplo una mujer que basó toda su identidad en ser esposa y, cuando el hombre muere, pierde su único bastón de apoyo.

O aquella persona que siempre fue brillante en el desempeño físico y autocuidado, pero a nivel social es cerrada. Cuando enfrente alguna limitación física, necesitará alguien en quién apoyarse y podría derrumbarse.

Por eso es importante empezar a trabajar en esta flexibilidad desde lo antes posible y lo mejor, enfatiza Zarebski, es que nunca es tarde.

"Está la posibilidad de cambio en cualquier momento de la vida", dice. "No hay límite de edad".

Con información de Reforma

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