20 de Septiembre de 2018

Entretenimiento

Berlinale cierra sus puertas con fuerte sabor asiático

El máximo galardón fue para la cinta china Bai Ri Yan Huo (Black Coal, Thin Ice), de Yinan Diaodo, una dura y oscura película policial.

La 64 edición del Festival Internacional de Cine de Berlín cerró hoy sus puertas con una jornada dedicada al cine para los espectadores. (Internet)
La 64 edición del Festival Internacional de Cine de Berlín cerró hoy sus puertas con una jornada dedicada al cine para los espectadores. (Internet)
Compartir en Facebook Berlinale cierra sus puertas con fuerte sabor asiáticoCompartir en Twiiter Berlinale cierra sus puertas con fuerte sabor asiático

Agencias
BERLIN, Alemania.- La 64 edición del Festival Internacional de Cine de Berlín cerró hoy sus puertas con una jornada dedicada al cine para los espectadores, que en esta edición volvieron a marcar un récord con más de 330 mil entradas vendidas, y con la resaca de una noche de premios con un fuerte sabor asiático.

El jurado de la Berlinale sorprendió al otorgar el máximo galardón a Bai Ri Yan Huo (Black Coal, Thin Ice), de Yinan Diaodo, una dura y oscura película policial china que versa sobre el esclarecimiento de una serie de brutales asesinatos.

La crítica coincidía hoy en que la elección de la película por parte del jurado, dirigido por James Schamus e integrado, entre otros, por el actor austriaco Christoph Waltz y por la productora de “James Bond”, Barbara Broccoli, fue poco común, pues normalmente suelen ganar filmes con un fuerte mensaje de crítica social o con conceptos de dirección desacostumbrados.

De ahí que todas las apuestas apuntaran como favorito al director estadunidense Richard Linklater, que su trabajo Boyhood presentó una concepción innovadora del rodaje de una película: cada año durante 12 años filmó a los mismos actores para narrar el paso del tiempo real en sus vidas.

Finalmente, le valió el reconocimiento con el Oso de Plata a la Mejor Dirección, pero se quedó sin la estatuilla dorada.

“No fui tan valiente como para imaginármelo”, respondió el cineasta chino Yinan Diao, a la pregunta de si había esperado el Oso de Oro por una película que su director ve como una imagen oscura de la vida cotidiana en China.

“Muchos crímenes me parecen un espejo de nuestra sociedad”, dijo sobre su cinta que gira en torno a la venganza, el amor, el sexo y la muerte.

El jurado demostró una vez más que no se deja influir por los aplausos o abucheos que acompañan a las proyecciones de las películas

Sin embargo, el director no cree que la cinta tenga significado político, aunque reconoció que cuando la película se escribió en 2005, en el país se produjeron algunos casos criminales que tuvieron influencia en la sociedad china.

La crítica destacaba hoy por un lado, que el jurado demostró una vez más que va por libre a la hora de decidir los galardones y que no se deja influir por los aplausos o abucheos que acompañan a las proyecciones de las películas.

Y por otro, destacó la gran victoria del cine asiático, muy presente en esta Berlinale con tres películas a competición, las tres premiadas, y que cosechó cuatro grandes galardones: el de Mejor Película, Mejor Actor, Mejor Actriz y Mejor Fotografía.

El protagonista de la cinta ganadora, Fan Liao, se hizo con el Oso de Plata al Mejor Actor por su papel de un expolicía que investiga por su cuenta. “Ayer cumplí 40 años y éste es el mejor regalo que pueden hacerme”, dijo al conocer el premio.

Como Mejor Actriz fue reconocida con otro Oso de Plata, la japonesa Haru Kuroki, de 23 años, por su interpretación de una chica de servicio doméstico en una casa de Tokio en los 30 y 40 en la película Chiisai Ouchi (The little House), de Yoji Yamada.

El Oso de Plata a la Mejor Fotografía fue para el chino Jian Zeng por Tui Na (Blind Massage), que cuenta la historia de un salón de masajes terapéuticos en el que los empleados son ciegos.

Si la victoria del cine asiático fue el titular de esta edición, el cine latino se fue casi con las manos vacías: ni la peruana Claudia Llosa pudo repetir el premio que ya logró en 2009 al llevarse el Oso de Oro por La teta asustada, con su obra No llores, vuela ni tampoco las dos cintas argentinas en competición (La tercera orilla, de Cilina Murga, e Historia del miedo, de Benjamin Naishtat).

Sí se llevaron, sin embargo, algunos premios laterales: la cinta mexicana Güeros, de Alonso Ruizpalacios”, de la sección Panorama, fue premiada con el Oso a la Mejor Ópera Prima y la argentina Ciencia Naturales, de Matías Lucchesi, el premio del jurado de Generación Kplus. La española Ártico, de Gabriel Velázquez”, una mención especial.

El país anfitrión, Alemania, celebró un éxito, aunque parcial, de otra de las películas que había sonado como favorita en el país: Kreuzweg, el “vía Crucis” particular de una joven que crece en el seno de una familia ultracatólica rodeada de fanatismo, por la que los hermanos Anna y Dietrich Brüggemann recogieron el premio al Mejor Guión.

Alemania había presentado cuatro cintas a la competición en la que participaban un total de 20 trabajos.

“Para nosotros era muy importante hacer esta película”, dijo Anna Brüggemann. El premio es un incentivo para rodar más películas, añadió su hermano.

La Berlinale también premió la diversión, con el Gran Premio del Jurado para la comedia El Gran Hotel Busdapest, de Wes Anderson, que no pudo acudir a recoger el premio.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios