15 de Octubre de 2018

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Para tener la fortuna de Playboy prohíben consumo de drogas

Filtraron detalles del testamento que dejó el editor de la revista para hombres.

En el testamento, Hefner estipuló que si sus beneficiarios abusan de sustancias ilegales serán suspendidos de su herencia. (Foto: PopActivista)
En el testamento, Hefner estipuló que si sus beneficiarios abusan de sustancias ilegales serán suspendidos de su herencia. (Foto: PopActivista)
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Redacción
CIUDAD DE MÉXICO.- El famoso editor de la revista PlayBoy, Hugh Hefner dejó muy en claro que sus herederos no podrán consumir alcohol ni drogas para poder recibir la fortuna del imperio, en caso de faltar a esta cláusula se les podrá retirar la herencia.

La fortuna de la marca Playboy valorada en más de 500 millones de dólares, sin contar los bienes de Hugh Hefner, se repartirá en breve aunque, el testamento cuenta con una cláusula particular: todos tendrán que demostrar que no padecen ningún tipo de adicción, informó La República. 

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"Reconozco podrían tener conflictos de intereses en la administración, manejo y distribución de la herencia. Estoy consciente de estos conflictos potenciales y existentes, pero igual quiero a estas personas, por su conocimiento especial, sus habilidades y su relación conmigo, para que se encarguen cuando sea el momento", dice parte del testamento de Hefner, que reveló  E! News.

Así, los herederos del empresario (su esposa y sus cuatro hijos), tendrían que demostrar con una prueba toxicológica, que no son adictos a ninguna sustancia prohibida ni al alcohol. De serlo, se suspende su herencia hasta que puedan probar que llevan 12 meses sin consumir drogas. 

De otro lado, según los documentos, el magnate le niega su fortuna a cualquier persona que la solicite y que no esté reconocido por él. "Expresamente desheredo y excluyo de cualquier beneficio de este testamento a quien alegue ser mi hijo, incluyendo a hijos concebidos después de mi muerte, a menos que dicho hijo viviese conmigo en mi casa y fuera reconocido por mí, por escrito, como hijo".

 

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El imperio de Playboy

El patrimonio de Hefner nació y creció durante toda la segunda mitad del siglo XX gracias a la polémica revolución de la revista que creó.

Él, que había servido en el ejército y estudiado psicología, se estrenó en el mundo de publicaciones "para hombres" en Esquire y ahí entendió que el tipo de contenido que proponían podía constituir un enorme mercado en la pacata sociedad estadounidense de posguerra.

En 1953, obtuvo un préstamo de US$8.000 para producir la primera edición de Playboy. Su madre también le prestó US$1.000, contó Hefner, "no porque creyera en el proyecto, sino porque creía en su hijo" y con eso, lanzó la revista adelante.

Al menos su primer número. Hefner estaba tan preocupado de que la publicación se quedaría en los quioscos que ni siquiera le puso la fecha de publicación en la portada. Pero un azar del destino lo llevó un tiempo antes a encontrar en un bazar un desnudo de la actriz Marilyn Monroe por el que pagó US$200. La puso en la carátula y lo que pasó después pasó a la historia.

Playboy se convirtió en un éxito instantáneo y fue calificada de "revolucionaria" por su abierto contenido erótico en una sociedad donde el puritanismo religioso y el conservadorismo aún obligaban a usar la falda por debajo de la rodilla.

Para muchos, abrió las puertas al "destape" sexual que vendría después. Aunque ni la revista ni su creador estuvieron exentos de controversia.

La imagen de la mujer como objeto sexual y las denuncias de acosos, abusos y un entramado mecanismo de violencia de género detrás de las carátulas de Playboy levantaron críticas a través de los años, tantas como las polémicas fiestas que Hefner celebraba en su mansión.

Se dice que el sexo, las drogas y el alcohol no faltaban en ellas. Algunos de los ingredientes, por cierto, que él exigió a sus descendientes que evitaran para poder disfrutar de su legado.

 

 

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