16 de Diciembre de 2017

Entretenimiento

Poesía hecha canción en el concierto de Esquivel

En el marco del Festival de la Cultura Maya, el compositor yucateco refrenda su talento con un vaivén de sentimientos

el compositor yucateco refrendó ante los asistentes su talento. (Milenio Novedades)
el compositor yucateco refrendó ante los asistentes su talento. (Milenio Novedades)
Compartir en Facebook Poesía hecha canción en  el concierto de EsquivelCompartir en Twiiter Poesía hecha canción en  el concierto de Esquivel

Jaime Tetzpa/SIPSE
MÉRIDA, Yuc.- La magia en el escenario se crea con varios elementos: luz, sonido, sombras y la inconfundible voz del cantante. Poesía hecha canción, melodía y ritmos que visten de alegría, tristeza, romanticismo y esperanza las palabras: eso y más es Sergio Esquivel.

En el marco del Festival de la Cultura Maya, el compositor yucateco refrendó ante los asistentes su talento y el reconocimiento que ha logrado a través de su trayectoria. Una de sus canciones poco conocidas, porque la acaba de componer, se titula “Paz” y habla de una nave, como el arca de Noé, en donde viajan cientos de niños yucatecos por el mundo para llevar el mensaje que el planeta necesita: paz.

Su concierto sólo duró una hora, pero en esa brevedad de tiempo brindó a los asistentes, una muestra del talento que derrocha  desde hace 45 años.

Quién no recuerda a “Luciana”, la dama que se quedó sentada como las mañanas, recogiendo fe… Y de la reflexión a la algarabía, al colorido de luz y ritmo con “México de vez en cuando”, para brincar al reconocimiento de los troveros, esos compositores que posicionaron a Yucatán en el mundo de la música como semillero de talento.

Después la fuerza interpretativa con “Alguien vendrá”, el tema que le grabó el amigo entrañable: José José. Acompañado por sólo nueve músicos, sin mayor escenografía que la gigantesca pantalla blanca que se pintaba de tonalidades azul y naranja, entre otras, el señor Esquivel hizo lo que sabe: tocar las fibras más sensibles del público asistente.

Y recordó a la tierra que lo vio nacer: Ticul, así como su sangre morena y deleitó a su público con “Soy del Sur”. En seguida, la delicadeza del amor paternal con “Caracolito”, un tema dedicado a su hija Daniela, que dejó atrás la ciudad para vivir cerca del mar. Por supuesto que la gente pedía complacencias… y los complació. No podía faltar “Un tipo como yo”, dedicada a su esposa, muchos la adoptaron para halagar a sus parejas.

El concierto inició a la hora programada y la sucesión de canciones se transformó en un vaivén de sensaciones y sentimientos.

LO MÁS LEÍDO

LO MÁS COMENTADO

NOTAS RELACIONADAS

Comentarios

Responder a  Name   
Comentarios
Responder a  Name   
Responder a  Name   
DE:(TUS DATOS)
Nombre
E-mail
ENVIAR A:(DESTINATARIO)
Nombre
E-mail
Comentarios