24 de Septiembre de 2018

México

'Cantar narcocorridos no nos hace delincuentes'

Afirman que muchas veces la gente quiere sentir que ellos son los que vivieron las aventuras que cuentan sus canciones.

Los Minis de Caborca, Sonora apenas alcanzan la mayoría de edad, pero tocan desde hace 10 años y hace tres les empezaron a pedir narcocorridos. (facebook.com/LosMinisDeCaborca)
Los Minis de Caborca, Sonora apenas alcanzan la mayoría de edad, pero tocan desde hace 10 años y hace tres les empezaron a pedir narcocorridos. (facebook.com/LosMinisDeCaborca)
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Liliana Sosa/Milenio
SONORA.- A pesar de los esfuerzos de las autoridades para que la gente deje de escuchar narcocorridos, la realidad es que se trata de música que forma parte de una cultura arraigada entre los mexicanos, sobre todo en el norte del país.

Los Minis de Caborca, Sonora, apenas alcanzan la mayoría de edad, pero tocan desde hace diez años y hace tres les empezaron a pedir narcocorridos, "es lo que jala", dicen, pues muchas veces la gente quiere sentir que ellos son los que vivieron las aventuras que cuentan sus canciones.

En Caborca se crece conviviendo con las drogas y el narco, la gente cuenta de lo fácil que es conseguirla y de la forma tan descarada que se hace la transacción, pero no solo se trata de narcomenudeo, Sonora se caracteriza por el trasiego de droga a Estados Unidos y las pugnas entre los cárteles de Sinaloa y los Beltrán Leyva, Caborca es zona caliente y punto focal en la lucha contra el narcotráfico.

La carretera de Hermosillo a Caborca tiene, por lo menos, cuatro retenes, el más grande es el de los militares, donde los tráileres hacen fila para pasar por arcos especiales que revisan cada centímetro del vehículo, sumado a ello, ocasionalmente se ven helicópteros sobrevolando la zona.

Caborca no es grande, pero entre sus calles lo mismo se pueden ver casas en obra negra que mansiones de arquitectura moderna a metros de distancia.

Contratar a Los Minis no es complicado: se agenda y si están libres se cierra el trato, pero también les ha tocado que los saquen de la cama para ir a cantar, porque alguna fiesta se alargó. Lo más que han tocado han sido 15 horas.

"Nosotros no llegamos y preguntamos quién es el patrón o quién nos va a pagar, cantamos y ahí estuvo", cuenta Manuel.

En todo momento Los Minis buscan dejar claro que su trabajo es legal, que componerle y cantarle al narco no los hace delincuentes. "Nuestro trabajo es derecho, no crea que apoyamos al narco", aclara Efraín Enciso. 

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