24 de Octubre de 2018

México

Científicos: normalistas, incinerados en crematorios del ejército

Su versión podría ser comprobada o refutada si Sedena proporciona datos sobre la actividad de esas instalaciones.

El ejército mantiene en secreto la actividad de sus crematorios. (noticiasnet.mx)
El ejército mantiene en secreto la actividad de sus crematorios. (noticiasnet.mx)
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Agencias
MÉXICO, D.F.- Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) están desarrollando su propia investigación alternativa a la de Procuraduría General de la República (PGR), sobre el paradero de los restos de los estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa.

La PGR sostiene que los estudiantes fueron quemados en un basurero de la localidad de Cocula en el estado de Guerrero, y que fueron calcinados hasta el punto que es imposible identificarlos. Sin embargo, los físicos Jorge Antonio Montemayor Aldrete y Pablo Ugalde Vélez, presuponen que los restos se incineraron en crematorios del ejército, así como en crematorios privados, informa el sitio web de La Jornada.

Hasta ahora tan sólo los despojos (un fragmento de hueso y un diente) de un único estudiante han sido hallados en el basurero de Cocula, mientras que los padres de los estudiantes reiteran que no confían en la versión de la PGR.

Los científicos sostienen que su versión podría ser fácilmente comprobada o refutada si la Secretaría de la Defensa Nacional proporcionara los datos sobre la actividad de los crematorios militares. Según ellos, en el caso de que rechacen su petición, se puede solicitar información sobre entrega de gasolina a las instalaciones militares por parte empresas privadas, que deben guardar durante 5 años dicha información para Hacienda.

De acuerdo con un estudio del departamento de sustentabilidad, medio ambiente, agua, población y comunidades del gobierno de Australia, el consumo para realizar una cremación humana es de 53.285 kilogramos de fluído.

Eso significaría que ningún otro cadáver se cremaría allí. Además, implicaría un control que sólo podría ejercer el Estado sobre la crematoría privada, algo muy poco probable. Es más factible el horno del Ejército.

Los científicos dan por hecho que el ejército se negará a proporcionarles dicha información, ya que -afirman- es "una institución cuestionada seriamente por conducirse por encima de la ley". 

Uno de los investigadores, el doctor Montemayor Aldrete, confesó a La Jornada que lo están persiguiendo y que ha recibido amenazas telefónicas.

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