17 de Diciembre de 2018

México

Cubrirán de arte paredes con olor a muerte

El sitio donde Santiago Meza López, 'El Pozolero', se deshacía de cientos de cuerpos en ácido se convertirá en un memorial para los desaparecidos.

El espacio, 'cargado de cosas negativas', será transformado en un espacio que honrará la memoria de las víctimas de 'El Pozolero'. (frontera.info)
El espacio, 'cargado de cosas negativas', será transformado en un espacio que honrará la memoria de las víctimas de 'El Pozolero'. (frontera.info)
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Agencias
TIJUANA, Baja California.- El 2008 fue un año marcado por la violencia en esta zona fronteriza. Aquí se localizó en ese entonces terreno con fosas clandestinas donde alguna vez se escondieron cuerpos humanos deshechos en ácido.

Las autoridades federales localizaron tres fosas clandestinas donde Santiago Meza López, alias "El Pozolero", deshizo los cuerpos de personas asesinadas por órdenes de Teodoro García Simental, "El Teo", integrante del cártel de Sinaloa.

"Las familias reclaman que se haga una investigación más profunda. No se puede, porque ya es una masa gelatinosa"

Este lugar huele a muerte; el predio es de una total austeridad. Un lugar de aproximadamente 100 metros cuadrados que ha sido recuperado por la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y el artista "Libre" Gutiérrez para pintar un mural en memoria de los desaparecidos, según reporta Milenio.

"Estamos en el ejido Maclovio Rojas; mi mural es de 3 metros de alto por 50 de largo, de ladrillo. La textura está muy padre porque podemos trabajarlo muy bien con contrastes de colores, con cosas tenues, pacíficas, bonitas, que transmitan una energía blanca, positiva. Es un espacio muy cargado de cosas negativas, por lo que hizo este cuate, 'El Pozolero', algo positivo para los habitantes de aquí", expresó.

Para Alfredo Gutiérrez, artista visual nacido en Tijuana, el arte es una herramienta de denuncia y la realización de este mural tiene como objetivo recordar a los desaparecidos por el crimen organizado y convertir este sitio en una galería al aire libre.

"Es donde venían a desintegrar a las personas, a muchísima gente inocente; las familias reclaman que se haga una investigación más profunda. No se puede, porque ya es una masa gelatinosa. El arte yo creo que es la herramienta de denuncia por excelencia, podemos hacer un memorial...es algo que sigue pasando, esto es algo que sucede y vendría siendo un anti-memorial; queremos que pare", dijo.

Las actividades para la realización del mural que busca recordar, reproducir y recuperar la memoria iniciaron el viernes 14 de febrero. En ellas participan jóvenes, mujeres y hasta niños pequeños.

La historia

El 24 de enero de 2009, elementos del Ejército mexicano y de la Policía Federal detuvieron a un individuo que se autodenominaba "El Pozolero del Teo", quien en las primeras declaraciones aceptó haber asesinado y desecho en ácido a 300 personas durante 2008.

Santiago Meza López, de 45 años de edad, originario de Guamuchil Sinaloa, se encontraba en el número 20 en la lista de los más buscados por el FBI.

"El Teo" a quien se refiere Meza López, es un presunto narcotraficante que formaba parte del cártel Arellano Félix, pero que desde abril del 2008 se alió con el cártel de Sinaloa."El pozolero del Teo" aceptó haber desecho por lo menos 300 cuerpos en ácido. Dijo que las víctimas eran deudores o enemigos de Teodoro García Simental, alias "El Teo".

'El Pozolero' era el encargado de destruir los cuerpos muertos en tambos llenos de sosa cáustica

Al ser presentado, Meza López -vestido con pantalón de mezclilla y un camiseta manga larga gris- suplicaba continuamente: "Perdónenme, por favor...".

Meza López pedía indulgencia a los familiares de las más de 300 personas que había disuelto en sosa cáustica durante nueve años, bajo las órdenes, primero, del cártel de la familia Arellano Félix, y después aliado a 'El Chapo' Guzmán.

Según dijo esa noche ante autoridades de la PGR, ser fiel y trabajador le valió que lo ascendieran: se convirtió en cuidador de oficinas. Los cuidadores del narcotráfico vigilan las bodegas y las casas de seguridad donde se almacena la droga.

Ahí conoció a quien sería su jefe: Teodoro García Simental, 'El Teo', considerado como uno de los sicarios más sanguinarios que han existido, según reportes de autoridades policiales de Estados Unidos. Cuando El Teo se peleó con Fernando Sánchez Arrellano y decidió traicionarlo, 'El Pozolero' también cambió de bando: se alió con Joaquín El Chapo Guzmán Loera.

A Santiago lo agarraron rápido. Fue una noche de fiesta en Ensenada, dentro del hotel Baja Season. Cuando llegó el Ejército, Meza no pudo escapar; estaba tan drogado que no alcanzó a correr. 

La receta

El 25 de enero de 2009, Meza López reveló la receta para hacer su "pozole": dos tambos, kilos de sosa cáustica, guantes de látex, máscaras contra gases y un par de "maestros" presuntamente traídos de Israel.

Las autoridades refieren que por allá del año 2000, los Arellano Félix decidió emplear nuevos métodos para deshacerse de sus enemigos. Antes tiraban los cuerpos en las alcantarillas o los arroyos de la ciudad, pero era peligroso y alguien podía detenerlos.

Así que decidieron traer a dos personas de Israel que sabían cómo disolver en ácido los cadáveres. Entrenaron a un grupo de hombres, entre ellos, Santiago, que por ese entonces cuidaba la droga que sería transportada hacia Estados Unidos.

Santiago detalló que primero compraba los tambos de 200 litros, después les vaciaba 40 o 50 kilos de "polvo" que compraba en una ferretería del Mariano Matamoros, localizada al este de Tijuana. El kilo del "polvo" era sosa cáustica y apenas costaba 35 pesos.

"Los cuerpos que me daban a ‘pozolear' me los daban muertos. Los metía completos a los tambos. Una vez una señora me preguntó que porqué compraba tanta sosa, a lo que le manifesté que porque la utilizaba para limpiar casas...", refirió Santiago Meza de acuerdo con El Universal.

Única función

A Santiago lo ayudaban dos "chavalos": los identificó como El Chalino y El Yiyo, dos jóvenes de 25 años que eran sus paisanos. Los dos habían llegado de Guamúchil a ganar dinero en la frontera. La diligencia que se les comisionó fue aprender a hacer "pozole".

"La forma de la entrega de los cuerpos es que me hablaba El Teo y me decía que en tal lugar me iban a entregar la mercancía a cierta hora. Me comunicaba por teléfono, que en ese momento no sabía en qué vehículo se encontraban transportando el cuerpo. Después me decían que en tal coche. Me hacían el cambio de luces y se hacía la entrega", explicó Meza.

Santiago comentó que trabajar con sosa cáustica no es cualquier cosa: utilizaba como equipo de protección guantes de látex y máscara contra gases.

El lugar también estuvo bien elegido: utilizaban un predio localizado en la carretera libre a Tecate, una zona desierta llamada "Ojo de Agua". "Ahí se vaciaba ‘el pozole'; en ese lugar tiramos como unos 60 cuerpos ‘pozoleados'". También les servía un ranchito en un camino rural del bulevar 2000.

"Mi única función era deshacerme de los cuerpos", dejaba claro Santiago y hasta consideraba que era un "trabajo normal": le pagaban 600 dólares semanales y le proporcionaban los "ingredientes" para "el pozole".

¿Qué fue de él?

El Pozolero se encuentra recluido en el penal federal de El Rincón, en Nayarit, y el único cargo que pesa en su contra es por su presunta responsabilidad en la comisión de los delitos contra la salud, en la modalidad de colaborar al fomento para posibilitar la ejecución, posesión y portación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército, Armada y Fuerza Aérea.

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