17 de Noviembre de 2018

México

Irregulares, 50% de los registros de propiedad del país

Jorge Carlos Ramírez Marín dijo que el crecimiento urbano ha avanzado de manera desordenada y sin control del Estado.

Ramírez Marín explicó que la problemática en el país ha derivado de la necesidad de construir viviendas y del desorden donde éstas se desarrollan. (Archivo/Notimex)
Ramírez Marín explicó que la problemática en el país ha derivado de la necesidad de construir viviendas y del desorden donde éstas se desarrollan. (Archivo/Notimex)
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Miriam Castillo/Milenio
MÉXICO, D.F.- En México, 50 por ciento de los registros de propiedad tienen alguna irregularidad. El crecimiento urbano ha avanzado de manera desordenada y sin regimiento del Estado, por lo que en este sexenio se busca tener mayor certeza en el aspecto de la tenencia de la tierra, dijo en entrevista Jorge Carlos Ramírez Marín, titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), antes Secretaría de la Reforma Agraria.

Aseguró que la certeza legal es la mejor forma de replegar a la delincuencia, incluyendo el crimen organizado. Además adelantó que el gobierno federal aplicará un proyecto de desarrollo para ordenar el crecimiento de las zonas conurbadas, con el fin de darles mejores y mayores servicios.

Ramírez Marín explicó que la problemática en el país ha derivado de la necesidad de construir viviendas y del desorden donde éstas se desarrollan. Aseguró que se trata de un problema de desarrollo social, más allá de solo una cuestión de vivienda.

Señala que hasta ahora el Estado ha perdido un poco el control de la expansión y buscará recuperarlo con un plan nacional. Ramírez Marín, quien en la campaña de Enrique Peña trabajó en los asuntos de seguridad, afirmó que la certeza legal es una de las mejores soluciones al problema de la inseguridad, pues las personas pueden luchar por ella con mayor garantía.

¿Cómo está la situación de la propiedad en México?

Poco más de la mitad del territorio es propiedad social. El 53 por ciento de la propiedad social es la que tiene más variaciones, ahí están las tierras ejidales, las tierras de comunidades, ahí está un régimen de la ley, en un intento por garantizar que los hombres del campo, los destinatarios, conservarán esta riqueza.

Lo que pasó fue que al crecer la mancha urbana, fue demandando espacios, fue ocupando fundamentalmente esas propiedades; yo conozco pocos ejidatarios ricos. La mayor parte, después de vender su tierra, es pobre, a pesar de que se están levantando fraccionamientos y hoteles. Lo que se busca con la reforma es evitar esas disparidades, que se logre un desarrollo ordenado, regulando la posesión de la tierra.

¿Cuál es el papel de la nueva secretaría?

Por primera vez están juntos, en la misma mesa, los que tienen la tierra y los que desarrollan y construyen sobre ella. Se trata de que disminuya la tensión y, sobre todo, que se ponga orden al crecimiento de las ciudades.

Lo que pasa es que los que construyen vivienda buscan las tierras más baratas; las tierras más baratas son las que están más lejos de la ciudad y tienes gente que tarda dos horas, hora y media en llegar a su centro de trabajo.

Y la gente termina regresando a rentar o con sus padres y tenemos un buen número de casas en desuso, no las voy a llamar abandonadas. También va incidiendo en otros factores, porque después se hacen cuevas de malvivientes, se llenan de basura, son canibalizadas. Evitar esto, en buena medida, genera cohesión en la sociedad.

No se trata solamente de construir casas. Se trata de hacer comunidades. Tampoco puede haber comunidad si se está construyendo sobre la injusticia de casi, casi haber despojado de su tierra a los ejidatarios.

Sí se puede lograr que ambos procesos sean benéficos, pagar por la tierra y construir sobre ella, desarrollando en orden. De eso se trata.

¿Cuáles son las medidas, hacia dónde van enfocadas?

Básicamente a lograr la coordinación de los niveles de gobierno. Los municipios que tienen la facultad ejecutiva del uso de suelo. Los estados que tienen por ley la facultad de regular, de proponer los planes de desarrollo urbano y el gobierno federal que tiene esa misma facultad sobre el desarrollo urbano, pero lo tiene que concertar con los estados.

Un tema es el caso de los registros públicos de la propiedad y los catastros, en más de 50 por ciento de las entidades del país representan graves inconsistencias.

¿Se ha perdido el control?

En alguna medida sí. Habíamos ganado terreno en recursos técnicos; determinar la propiedad es más fácil, pero de alguna forma por los recursos presupuestales dejamos de hacer labor en tierra. Como se fue regularizando, queda menos de 6 por ciento pendiente.

Pero estás hablando de varios millones de hectáreas y, además, fue disminuyendo el presupuesto para este tipo de trabajo, pero hay que aprovechar una de las actividades fundamentales.

¿Y el crecimiento de la tierra?

En los últimos 30 años, la población se ha duplicado y las ciudades han crecido siete veces. Este es el dato que nos puede ilustrar la tendencia. Es una cuestión importantísima porque muestra cómo dejamos de controlar la mancha urbana.

Nosotros no densificamos las ciudades, tiene que ver con la extensión, sino que ocupamos el mayor espacio posible porque la tierra era muy barata, toda ejidal.

¿Qué está pasando?, crece pero no sobre un orden que diga: aquí van a vivir tantas personas, entonces tenemos que el crecimiento se hizo horizontal. Pongo el ejemplo de la ciudad de Mérida: tiene la misma superficie que la de Guadalajara, solo que en ésta viven más de 3 millones de habitantes, y en la primera 900 mil.

Esa expansión territorial no se hizo pensando en el futuro, en cuánto nos iba a costar llevar los servicios hasta el límite de la extensión. Ahora a los ayuntamientos se les hace casi imposible llevar los servicios a estos lugares; cuesta más llevar el agua a 17 km de distancia, que llevarla a zonas del centro que tenemos que volver a densificar. ¿Qué tenemos que hacer?, hay que crecer hacia adentro, aprovechando espacios, fortaleciendo las labores de vivienda, sobre todo hacia adentro; hay que crecer con cuidado hacia afuera, cuidando la autonomía de servicios, las comunidades que se vayan formando.

¿Qué hacer con los crecimientos que ya están?

Rescatarlos, tenemos muchas instancias del gobierno federal que se están enfocando a ello. En la Cruzada Nacional contra el Hambre hay un tema que incide, que es la vivienda autosustentable. Es una vivienda que, por ejemplo, cuenta con huertos familiares; estamos contribuyendo a que la vivienda rural no pierda su esencia, es una vivienda autosustentable tanto en lo habitacional como en lo alimentario, es otro trabajo que hay que realizar. Es uno de los trabajos en los que la secretaría interviene, en este caso para poner regulación, para señalar normas y supervisión.

¿Se puede considerar que el campo fue rescatado por el narco, qué tan grave es el problema?

Por supuesto recibimos reportes sobre quienes reciben amenazas, pero no podría decir que el narco ha rescatado el campo mexicano, porque en la medida en la que tu familia está en peligro no se puede decir que se rescata.

Poner en orden a las autoridades ayudará a que la administración de justicia deje ver que los reclamos de la secretaría para defender la propiedad social se han debilitado.

Replegar cualquier forma de delito, incluyendo la delincuencia organizada, es poner en orden la casa.

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