23 de Mayo de 2018

México

No descansó hasta encontrar a su hijo... 27 años después

En su intento por llegar a EU, José Armando Salgado se estableció en Matamoros, donde ya formó una familia mexicana.

Decenas de madres aún guardan la esperanza de encontrar con vida a sus hijos migrantes desaparecidos. (Notimex)
Decenas de madres aún guardan la esperanza de encontrar con vida a sus hijos migrantes desaparecidos. (Notimex)
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Agencias
SAN LUIS POTOSÍ.- Tras 27 años de no verse, una madre y su hijo de origen hondureño tuvieron un emotivo encuentro en San Luis Potosí, pues pudieron reencontrarse gracias al trabajo que realizan decenas de mujeres dentro de la Caravana de Madres Migrantes.

Esta mujer, de nombre María de los Santos Ávila y originaria de Tegucigalpa, localizó a su hijo José Armando Salgado Ávila en Matamoros, Tamaulipas, donde se estableció, se dedicó a la carpintería y ya tiene hijos mexicanos, los que dijo, ahora están contentos con la posibilidad de conocer a su abuela.

"Nosotros venimos del infierno, y caer aquí en San Luis Potosí es un paraíso, nos dan comida, agua y medicinas"

Ella, que no descansó hasta encontrar a su hijo, forma parte las 45 mujeres de origen centroamericano, que integran la Caravana de Migrantes que este 2013, recorre distintos estados del paso en busca de sus hijos que partieron de sus lugares de origen, para encontrar mejores condiciones de vida.

"Ha sido una gran alegría encontrar a mi hijo porque hacia tantos años que no lo miraba, yo tenía fe en encontrarlo sano y salvo, estoy agradecida con mi padre celestial y todos los que nos han ayudado, es duro el camino, pero para uno de madre no hay nada imposible", expresó María de los Santos Ávila.

La Caravana de Madres Centroamericanas cruzó por San Luis Potosí donde recibió la solidaridad de autoridades del gobierno potosino y de la arquidiócesis.

Ahí, las madres de este movimiento llegaron a La Casa del Migrante, donde además de pasar la noche, se dedicaron a revisar los registros de los migrantes que se han alojado este sitio, con la esperanza de poder encontrar a sus hijos.

El arzobispo emérito de San Luis Potosí, Arturo Antonio Szymanski Ramírez recibió a las madres el jueves por la noche y las despidió en su viaje en ruta al estado de Aguascalientes.

SLP, un techo seguro

En su estancia en la Casa del Migrante fueron atendidas también por el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Jorge Vega Arroyo, así como por voluntarios que desde la Casa de la Caridad asisten a los migrantes que cruzan por territorio potosino en su trayecto a Estados Unidos.

A su vez, el secretario general de Gobierno, Cándido Ochoa Rojas les dio la bienvenida en nombre del Gobierno del Estado y entregó a las Madres Centroamericanas una dotación de cobijas.

Durante su encuentro con las madres centroamericanas, Ochoa Rojas les hizo saber que el Gobierno del Estado y la Comisión Estatal de Derechos Humanos trabajan para garantizar su seguridad y la de los hijos de centroamérica que pasan por territorio potosino.

“Esta es su casa y en su recorrido tan noble, siempre encontrarán en San Luis Potosí un techo seguro, alimentos y la mano de todos los que trabajan para sostener la casa del migrante y de las autoridades estatales”, enfatizó.

'Venimos del infierno'

El padre Rubén Pérez Ortiz, agradeció al secretario general de gobierno, el apoyo que la Casa del Migrante recibe del Gobierno del Estado; “no es solo esta dotación de cobijas, es una ayuda constante, en todos los sentidos, en el renglón de alimentación, de salud, de medicina, de asistencia legal; la solidaridad del Gobierno del Estado es para nosotros muy importante”; expresó.

A nombre de los migrantes, José Santos, hondureño, tomó el micrófono para decir; “nosotros venimos del infierno, y caer aquí en San Luis Potosí es un paraíso, nos dan comida, agua y medicinas; es este lugar un punto estratégico. Cuando llegamos aquí damos gracias a Dios; agradezco a nombre de mis hermanos, al gobierno y a toda la gente que trabaja aquí porque gracias a ustedes nuestro sufrimiento es menor; a nadie le deseamos por lo que pasamos, pero seguimos la lucha con fe”.

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