Madre de niño reubicado por bullying rechazó ayuda profesional

Un experto señala a la mujer como la responsable de que el menor se convirtiera en un acosador escolar.

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En días pasado el menor y su mamá tuvieron que salir de la colonia Del Valle, zona donde se encuentra el colegio donde estudiaba Diego, acompañados por agentes capitalinos, ante el reclamo de los padres de familia de la escuela primaria José María Mata. (excelsior.com.mx)
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Agencias
MÉXICO, D.F.- Cuando el menor reubicado de la primaria José María Mata por acusaciones de bullying tenía siete años, médicos aconsejaron a su madre que fuera atendido en un centro de salud mental debido a que tenía déficit de atención, pero ella lo rechazó.

Un especialista que trató al menor describió a Adriana, la madre del niño, como la responsable de que el menor se convirtiera en un acosador escolar.

Los reportes de la interacción del estudiante de primaria con sus compañeros, maestros y adultos, refieren que desacreditaba a cualquier autoridad debido a que Adriana “fomentó la ruptura de sus límites”.

El terapeuta, quien pidió el  anonimato, describió a la madre como una mujer que buscaba intimidar a maestras diciendo que su padre era diputado y amenazaba con demandar a quien intentara sacar a su hijo de la escuela, pues conocía el Marco para el Fortalecimiento de la Convivencia Escolar, que impide excluir a niños de la enseñanza.

El viernes, Excélsior publicó que tras una denuncia interpuesta por la abuela del menor por maltrato, la mujer acudió al DIF-DF a recibir apoyo sicológico, pero solo acudió una vez, se cambió de domicilio y ya no fue posible localizarla.

Al retratar el vínculo con su hijo, la describe como una mujer fría, a la que el menor se acostumbró. No tenía gestos de amor y sólo hablaban lo necesario entre ellos. Sin embargo, cuando se le hacía algún reclamo por la conducta con sus compañeros de clase se tornaba agresiva.

Incluso, aunque ella le confesó alguna vez que tuvo muchos problemas para embarazarse, pues tuvo a su hijo a los 40 años y no cuenta con apoyo del padre, no tenía una actitud más sensible con el niño.

Niño precoz

Las bitácoras señalan que el niño presentaba comportamientos sexualizados, pues buscaba a compañeras de quinto y sexto para decirles: “estás buena, estás sabrosa.”

En cuanto su higiene, el especialista describe que el estudiante y su madre la descuidaban.

“El niño cuando va al baño siempre le mandaban toallitas húmedas porque no sabe limpiarse. Cuando no tenía toallas se quedaba sucio durante todo el resto de las clases, indicó.

No conocía límites

El niño no podía socializar y jugaba solo porque cuando intentaban incorporarlo a actividades como futbol, quería ser el capitán y se enojaba si no lanzaban el balón como él quería.

Sus pasatiempos consistían en robarle la comida a sus compañeros. De aspecto robusto y más alto que sus compañeros,  a veces entablaba amistad con otros  para hacer travesuras.

“Es un niño bonito físicamente. Un niño al que se le pudo ayudar tempranamente, pero que su madre se ha negado a aceptar que tiene un problema psiquiátrico y que ella misma tiene signos de padecer un tipo de trastorno que le impide convivir con los demás”, lamentó el especialista.

Como delincuente

El terapeuta consideró que con la protesta que realizaron los padres de familia la semana pasada afectará el proceso de reincorporación social del niño.

Tuvo un trato como delincuente y eso no le permite ser readaptado porque lo van a señalar en su nueva escuela. 

"Va ser un adolescente disfuncional si no se le atiende ahora, una persona resentida. Con la edad tendrá más fuerza y podrá llevar a cabo las amenazas que hace”, afirmó.

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