11 de Diciembre de 2018

México

Salvan al lobo mexicano fuera de su hábitat

Además de lograr la reproducción en cautiverio, van tres camadas procreadas en su hábitat.

El Museo del Desierto de Coahuila es uno de los lugares de exhibición y conservación del lobo mexicano. (Nelly Salas/Milenio)
El Museo del Desierto de Coahuila es uno de los lugares de exhibición y conservación del lobo mexicano. (Nelly Salas/Milenio)
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Fanny Miranda/Milenio
CIUDAD DE MÉXICO.- El nacimiento de cuatro crías de lobo mexicano en el Museo del Desierto en Saltillo, Coahuila, atrajo a más visitantes. Los cachorros, de pelaje grisáceo, juguetean entre los matorrales. Más que un atractivo, son una muestra del papel de los zoológicos en la conservación de especies en riesgo de extinción.

El lobo mexicano se considera extinto en vida libre, pero las instituciones zoológicas de México y Estados Unidos lograron reproducirlo, tras capturar a los últimos cinco ejemplares en la década de 1970, por lo que actualmente existen en cautiverio más de 300 ejemplares. Tan solo este año, en nuestro país nacieron 30 crías más en esos centros.

Además, a cinco años de haber reintroducido a la primera familia de esta especie en el noreste mexicano, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) anunció el nacimiento de la tercera camada de lobo mexicano en su hábitat, cuyo avistamiento fue reportado el pasado 16 de agosto, por lo que actualmente existen 21 ejemplares en su medio natural.

"El lobo mexicano es un caso de éxito para nosotros. El programa de reproducción en cautiverio ha sido muy importante para recuperar a esta subespecie. Actualmente, 52 zoológicos en Estados Unidos y México participan en este programa y, de forma coordinada, vamos manejando la población desde el punto de vista genético y demográfico para lograr una población viable que pueda ser reintroducida en vida silvestre", explicó José Bernal Stoopen, director de Especies Prioritarias para la Conservación de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas en entrevista con Milenio.

El lobo mexicano es una especie catalogada como extinta en vida libre, según la Norma 059 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y es la subespecie de lobo gris en mayor peligro de extinción a escala mundial.

Su distribución comprendía el suroeste de Estados Unidos hasta el Valle de México; sin embargo, en la década de 1960 fue erradicado de su hábitat, debido a una intensa campaña de envenenamiento, porque era considerado una amenaza para el ganado doméstico.

En 1970, los gobiernos de Estados Unidos y México lo reconocieron como una especie en peligro de extinción, por lo que iniciaron el programa de recuperación a partir de la captura de los últimos cinco ejemplares en la Sierra Madre Occidental con la finalidad de conservación y reproducción en las instituciones zoológicas de ambas naciones.

El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos (FWS, por sus siglas en inglés) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, junto con la Dirección General de Vida Silvestre de la Semarnat coordinan a las diferentes instituciones zoológicas que participan en el Programa Binacional de Lobo Mexicano.

Participan 34 zoológicos de Estados Unidos y 18 mexicanos, entre ellos, los de San Juan de Aragón, Chapultepec y Los Coyotes (en la Ciudad de México), Africam Safari (Puebla), el deGuadalajara (Jalisco), de León (Guanajuato), el de Zacango (Estado de México), El Tamatán (Ciudad Victoria, Tamaulipas), El Zoochilpan (Chilpancinco, Guerrero), La Pastora (Monterrey, Nuevo León) y el Museo del Desierto en Saltillo (Coahuila), entre otros más.

El desierto viviente

El Museo del Desierto abrió sus puertas en 1999 como un espacio de historia natural, enfocado a enaltecer la biodiversidad de ese ecosistema desde su pasado más remoto y para comprender los riesgos de su presente.

Este sitio resguarda la colección paleontológica más importante del país. Hay fósiles de dinosaurios que habitaron esta región hace millones de años, pero también destaca por su colección viva, integrada al museo en 2005, que se compone únicamente por animales de la región en alguna categoría de riesgo, como el lobo mexicano, borrego cimarrón, perrito de la pradera y oso negro, por mencionar algunos.

De tal forma, cuenta con 403 ejemplares de 50 especies de animales característicos del desierto. Aquí no se exhiben tigres ni otros animales exóticos, aunque si son recibidos por decomisos de la Profepa y se mantienen en las áreas de rescate y rehabilitación.

Como institución zoológica, el Museo del Desierto se incorporó al Programa Binacional de Recuperación del lobo mexicano en 2009, y desde entonces se convirtió en su especie más representativa.

Fernando Toledo, gerente de Fauna relató a Milenio que albergar a esa especie no fue fácil, ya que tuvieron que cumplir con decenas de requisitos hasta que recibieron la autorización para importar de Seatle, Washington a sus primeras seis huéspedes.

"De las seis hembras originales que llegaron, ya no tenemos ninguna, pues se fueron trasladando a diferentes instituciones; ya sea porque se les asignó macho o porque eran candidatas a liberación". 

"Posteriormente, nos asignaron una pareja reproductora, Newton y Zeus, que llegaron al museo en 2014, para quienes se construyó un albergue con una gran roca desde donde vigilan a lo lejos a los visitantes o bien se ocultan de ellos. Un año después, la pareja procreó a su primer lobezno, una hembra, que aún es parte del grupo".

El pasado 10 de mayo, obtuvieron una camada de cuatro lobos, que la Comisión Binacional determinó dejar en museo al menos durante un año y medio, hasta que alcancen su edad reproductiva.

Fernando Toledo aclaró que los ejemplares son propiedad de la nación, por lo que sus traslados y destino depende de los acuerdos y análisis de población que se tomen en el seno de la comisión binacional.

No obstante, estimó que para evitar consanguinidad, la cría hembra será movida de albergue por un tiempo, para evitar que se cruce con su padre y pasado su celo volverá al grupo familiar, hasta que la comisión decida si la familia es susceptible de liberación o bien se le asigna una pareja en cautiverio.

88 nacimientos en zoológicos

José Bernal Stoopen, director de Especies Prioritarias para la Conservación destacó la importancia de los zoológicos en la salvación del lobo mexicano de la extinción. Celebró que este 2016 ha sido un año exitoso en cuanto a los nacimientos en cautiverio, pues "más de 30 crías nacieron en diferentes instituciones zoológicas.

En total entre México y Estados Unidos nacieron un total de 88 crías, y aquí es donde reforzamos la importancia que tienen los zoológicos modernos a la conservación de especies en peligro de extinción, los zoológicos anteriormente eran centros recreativos, no cumplían una función desde el punto de vista de conservación.

Los zoológicos modernos tienen objetivos muy precisos de recreación, pero también de investigación, educación ambiental y conservación de especies en peligro de extinción", sostuvo Bernal Stoopen.

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