22 de Octubre de 2018

Yucatán

Trasciende en la historia, gracias al pulpo maya

Manuel Solís Ramírez, fundador de Aypadem y descubridor de la especie científica octopus maya Voss y Solís.

La familia, el altruismo y la ciencia, los pilares de la vida del biólogo yucateco Manuel Solís Ramírez. (Milenio Novedades)
La familia, el altruismo y la ciencia, los pilares de la vida del biólogo yucateco Manuel Solís Ramírez. (Milenio Novedades)
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Cecilia Ricárdez/SIPSE
MÉRIDA, Yucatán.- ¡Manuel, confirmado, descubriste una nueva especie! Fueron las palabras que su maestro, el norteamericano Gilberth Voss, pronunció al biólogo yucateco Manuel Solís Ramírez cuando le confirmó las diferencias entre el pulpo común (octopus vulgaris) con el pulpo maya, este último registrado con su nueva clasificación científica como octopus maya (Voss y Solís 1966) en agradecimiento a su mentor.

Esto debido que a pesar de que el grueso del trabajo de investigación era del mexicano, el estadunidense ayudó con estudios a comprobar el hallazgo.

Con la modestia de los grandes hombres, platicó sobre su trabajo en la materia y su labor altruista en la Asociación Yucateca de Padres Pro Deficiente Mental (Aypadem), de la cual es miembro fundador, junto a su esposa, la presidenta de la organización y el amor de su vida: Dulce Caballero Encalada, por quien le llaman entre sus círculos cercanos “El príncipe con suerte”.

Ahora, dedicado cien por ciento a su familia, goza de una biografía brillante en la que figuran 43 años y 15 días dedicados a su labor profesional en la investigación, docencia y trabajo en diversas dependencias.

Entre sus logros están: contribuir a la ampliación de los conocimientos sobre los recursos pesqueros de la Península de Yucatán (mero, langosta de mar, pulpo, etc); investigó el ejemplar de Octopus Maya Voss y Solís, 1966 y gracias a esto la especie se encuentra en el Museo Nacional de Estados Unidos; además es un estudioso del tema pesquero que destacó en foros nacionales e internacionales y publicó más de 40 estudios sobre recursos pesqueros de aguas adyacentes de la Península de Yucatán. 

También ya pasó a la historia por ser fundador del Instituto Nacional de  la Pesca y Centros Regionales de Investigación Pesquera en Campeche, Yucalpetén e Isla Mujeres, Quintana, Roo.

De medicina a biología sin olvidar las artes

En su adolescencia la idea de estudiar medicina rural la tuvo muy presente, pero en su camino cruzó la idea alimentada por sus amigos de formarse en la Ciudad de México y fue en los salones del Instituto Politécnico Nacional donde descubrió su vocación: la biología.

Con maestros de primer nivel, no sólo de México sino de otros países como España, eminentes científicos que llegaron a tierra azteca por el exilio español, se fascinó por esta ciencia y desde entonces comenzó a forjar su proyecto de vida.

También enamorado de las artes, por su afición al dibujo, hizo camino en el terreno de la cultura y fue miembro fundador y Presidente del Ateneo “Netzahualcoyotl” de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Politécnico, proyecto a través del cual organizó ciclos de conferencia, concursos de oratoria y tres series de programas de Televisión en el Canal 11: “Los escritores nos hablan de su obra”, “450 años de la Lucha del Pueblo Mexicano” y “La Revolución Mexicana y sus caudillos”.

Además fue jefe del Departamento de Artes Plásticas de la Asociación de Ateneos y Seminarios y colaboró como miembro de la Asociación Periodística Estudiantil Yucateca (APEY), con la inquietud por la difusión, fundó, dirigió y colaboró con la Revista “Senderos”. 

Por su destacado desempeño desde sus años universitarios, comenzó a trabajar y fue así como su profesión lo trajo de vuelta a la península, la primera parada fue Campeche. 

Descubriendo una nueva especie

Como investigador fundador y subjefe del ahora Centro Regional de Investigación Pesquera en Campeche fue cuando desarrolló la investigación que lo llevó a descubrir al pulpo maya.

“Yo me metí en todo, no sólo en la investigación, sino en la promoción de la captura, tuve la dicha de conocer a un pescador con una inteligencia excepcional, un líder, aprendí mucho de él y le pedí subir a la embarcación y esa fue la clave, porque como el periodista debe ir a la fuente donde se produce la información, yo también me fui al mar, para que no me cuenten.

"Hasta me dijeron: eres el primero en subirte con nosotros para hacer estos estudios”, recordó sonriente y apuntó que de esos viajes con los pulperos escribió las bases de su investigación. 

Como antecedente, en 1962 publicó Contribución al estudio del pulpo (octopus vulgaris Lamarck) de la sonda de Campeche, una investigación realizada con el Dr. Rodolfo Ramírez Granados (q.e.p.d.) pero fue hasta 1966 cuando publicó la tesis “Aspectos biológicos del pulpo” (octopus maya Voss y Solís) cuando su nombre pasó a la historia, al reconocer la nueva clasificación científica de este pulpo.

“Cuando hice los estudios me di cuenta que no había literatura sobre este pulpo de la península que era diferente al que se conocía, no estaba conforme necesitaba investigar más, porque no coincidía lo que estudiaba con lo que había. Entonces pedí irme a Estados Unidos donde hice una estancia de un mes.  

"Luego de estudios Gilberth Voss me llamó un día y me dijo: ¡Manuel, confirmado, has descubierto una nueva especie!”, abundó y recordó que cuando su maestro le pidió bautizar al pulpo sin dudar dijo: “Octopus Maya Voss y Solís”, en agradecimiento a su mentor.

Familia y el altruismo en su corazón

“Me fascinaba mi trabajo, laboré 43 años y 15 días, el 1 de septiembre de 2003 me retiré y desde entonces me dedico a mi familia, a mi amada Dulce y mi hijo (Emilio Ramón Solís Caballero) la razón de nuestra vida”, expresó al recodar, que su decisión también fue influida por la reciente pérdida de su hijo Fabián Ernesto. 

Con su prioridad muy clara fundamentada en sus seres queridos, debido a la condición de sus hijos, apoyó a su esposa (Dulce Caballero Encalada) a fundar la Asociación Yucateca de Padres de Familia Pro Deficiente Mental, mediante la cual comenzaron la lucha por la defensa de los derechos de las personas con discapacidad, en honor a sus retoños y a la memoria de su querido Fabián. 

Perfil
  • Manuel Solís Ramírez nació en Mérida, el 26 de abril de 1937.
  • Medalla Yucatán, 1988.
  • 28 años de docente.
  • Reconocimiento “Politécnico Distinguido”, en 1989.
  • Medalla “Héctor Victoria Aguilar”, 2001.
  • Reconocimiento por 40 años de servicio en el Gobierno Federal por su labor en la Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y el Instituto Nacional de la Pesca.
  • Fue presidente fundador del Colegio Yucatanense de Biólogos A. C.

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