24 de Junio de 2018

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Centro para veteranos de guerra desata polémica

Los afectados por el "agente naranja" reciben tratamiento que podría ser una estafa e incluso nocivo para la salud.

Desde su creación en los años 50, la cienciología ha estado envuelta en controversias y pleitos legales. (haaan.com)
Desde su creación en los años 50, la cienciología ha estado envuelta en controversias y pleitos legales. (haaan.com)
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Agencias
THAI BINH, Vietnam.- Nguyen Anh Quoc, un ex soldado norvietnamita, se toma lentamente la última de 35 vitaminas que debe ingerir cada mañana. Tras décadas sufriendo de enfermedades que él atribuye al agente naranja, tiene fe en que este tratamiento funcionará. "Me las tengo que tomar, me curarán el cuerpo", dice el ex soldado de 62 años en un centro de tratamiento fundado con ayuda de un grupo vinculado a la cienciología.

De acuerdo con The Associated Press, el centro situado en Thai Binh, en el norte de Vietnam, se creó para ayudar a los veteranos de guerra a contrarrestar los efectos de las sustancias químicas arrojadas por Estados Unidos durante la guerra, pero también, en parte, por el deseo de la cienciología de expandirse por el mundo.

Muchos médicos consideran que el tratamiento - 25 días de ingestión de vitaminas, ejercicio e inmersión en saunas - no es más que falsa medicina o que incluso es nocivo para la salud. Pero por ahora, es muy popular en Vietnam.

El grupo que supervisa el tratamiento desea ofrecerlo a las 20 mil personas que sufren de dolencias atribuidas al agente naranja. Durante la guerra, la aviación estadounidense bombardeó la región con ese defoliante para quemar la densa vegetación que protegía a las fuerzas del Viet Cong.

"He visto tantas familias desesperadas que se les han acabado las lágrimas de tanto llorar", expresó Nguyen Duc Hanh, director de una asociación de víctimas local. "No sé qué dirán los científicos sobre su valor como tratamiento, pero los pacientes dicen que les mejora salud. Ellos deberían poder disfrutar de su salud antes de morir".

Los responsables del centro creen que el tratamiento - que incluye la ingestión de enormes cantidades de vitaminas, estadías de cuatro horas en los saunas y sesiones diarias de correr - elimina las toxinas del cuerpo mediante el sudor. Sin embargo, no hay estudios científicos que lo comprueben.

El centro fue establecido en el 2010 por cinco ex integrantes de una asociación vinculada a la cienciología llamada la Asociación por la Educación y Mejor Vida, dedicada a predicar las enseñanzas de L. Ron Hubbard. El centro no menciona sus vínculos con la iglesia, pero su tratamiento "Proceso de Purificación" está tácitamente aceptado por las autoridades y provee a la cienciología una base en el país.

Una historia llena de polémicas

Desde su creación en los años 50, la cienciología ha estado envuelta en controversias y pleitos legales por reclutar supuestamente a personas débiles o vulnerables. Sobre el tratamiento en Vietnam, sus voceros lo describen como un retiro espiritual y como un programa de detoxificación.

Sin embargo, dos grupos afiliados a la cienciología usan ese tratamiento en centros de rehabilitación por drogas en locales que han sido objeto de investigaciones por fallecimientos de pacientes.

En 1991, la iglesia de la cienciología ofreció ese mismo tipo de tratamiento en Rusia para supervivientes del desastre nuclear de Chernóbil. El movimiento aún menciona el éxito de ese programa en su publicidad, pero Rusia le prohibió seguir ofreciendo el tratamiento en 1996. Asimismo, un tribunal francés confirmó el año pasado los cargos de fraude contra la organización y la multó con 791 mil dólares por engañar a la gente con este tratamiento.

Rubina Qureshi, vicepresidenta de ABLE International, afirma que el programa ha ayudado a miles de personas que se han recuperado de insomnio, amnesia, dolor e inestabilidad emocional.

Preocupación de los médicos

Catorce días después de iniciar el tratamiento en Thai Binh, Quoc, quien sufre de diabetes, problemas de nervios y amnesia, dice que duerme mejor, tiene más apetito y en general está bien. Otros cuatro pacientes ofrecieron declaraciones similares.

No queda claro si la salud de esos pacientes mejora a largo plazo. Aunque el centro confirma que 600 pacientes ya concluyeron el tratamiento, Hahn dijo que es demasiado costoso monitorear a los pacientes que se van. No obstante, un laboratorio alemán analiza las muestras de sangre de los pacientes del centro para estudiar los niveles de dioxina.

Muchas de las víctimas expuestas a las sustancias tóxicas no pueden subsistir por su cuenta y reciben un subsidio del gobierno de entre 50 y 90 dólares al mes.

Pham Ngoc Tan, de 29 años, dijo que fue al centro porque su esposa no ha podido concebir un hijo. Se atribuyen a los defoliantes ciertas anormalidades reproductivas y deformaciones congénitas.

Washington ha cuestionado durante años que el agente naranja cause enfermedades, pero ha gastado miles de millones de dólares en tratamientos para los veteranos. Estados Unidos rechaza cualquier responsabilidad jurídica por lo ocurrido en Vietnam aunque otorga asistencia financiera a programas vietnamitas de salud.

Muy poca gente en Vietnam ha sido sometida a pruebas para detectar dioxinas. Hanh dice que el tratamiento cuesta unos 350 dólares por persona, que son pagados por la asociación de víctimas y por donantes.

Por otra parte, muchos expertos han expresado su consternación por el alto volumen de vitaminas que incluye el tratamiento, especialmente niacina. La Agencia de Alimentos y Medicina de Estados Unidos ha advertido que la elevada ingestión de niacina podría causar "problemas del hígado, gota, úlceras en el sistema digestivo, pérdida de la vista, alto azúcar en la sangre, arritmia cardiaca y otros problemas graves".

"Una cosa es que el tratamiento es ineficaz y que le sube las esperanzas a la gente injustificadamente, pero lo peor es que es algo potencialmente peligroso", expresó Stephen Kent, profesor de sociología en la Universidad de Alberta en Canadá, que ha estudiado a la cienciología.

Aun así los pacientes, incluyendo a Nguyen Thi Be, albergan esperanzas. Ella trabajó en la Ruta Ho Chi Minh y ha sufrido dos embarazos interrumpidos, ha tenido una hija con síndrome de Down y sufre de quistes y otros problemas en el útero.

"Después de 13 días, no he visto un mejoramiento drástico pero con el tiempo creo que me voy a sentir mejor. Otra gente que ha concluido el tratamiento me lo ha recomendado y parecían muy saludables cuando los vi", afirmó.

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