Despiden a niña víctima de ataque en Inglaterra con llamado a la concordia
La muerte de Alice y otros pequeños provocó una ola de disturbios y odio racial provocado por las “fake news” sobre el atacante.
La comunidad de Southport, Inglaterra, se congregó para rendir homenaje a Alice da Silva Aguiar, una niña de 9 años que perdió la vida en un trágico ataque mientras participaba en una clase de baile inspirada en la música de Taylor Swift.
🇬🇧 The memorial service for Alice Da Silva Aguiar, a 9-year-old British-Portuguese girl, was held today at St. Patrick's Catholic Church.
— Morgan Whisper 🦋🌺 (@MorganWhis44787) August 11, 2024
She was one of the three schoolgirls tragically killed in the Southport knife attack, which sparked the riots across the UK.
The solemn… pic.twitter.com/RYRAoGGiW1
El funeral, el primero de tres que se llevarán a cabo en memoria de las niñas que fueron víctimas de este violento acto, se desarrolló en medio de un ambiente de profundo dolor y consternación.
🌹 Joined the mourners today in #Southport, paying respects and spreading love through roses. Together, we remembered nine-year-old Alice da Silva Aguiar, choosing compassion over hate. Let's keep her spirit alive! 💔❤️ #LoveOverHate #RememberAlice #RIP @Rovers pic.twitter.com/VhhekJbsmk
— Benefit Mankind (@Benefit_Mankind) August 11, 2024
La iglesia católica de San Patricio, el lugar elegido para la ceremonia, fue el epicentro de una manifestación de luto y solidaridad que desbordó el templo.
Cientos de personas se reunieron para despedir a Alice, inundando no solo el interior de la iglesia, sino también las calles adyacentes. Las cintas y globos rosas que adornaban el lugar se erigieron como símbolos de la inocencia y alegría que caracterizaban a la pequeña.
Entre los asistentes se encontraba Serena Kennedy, jefa de la policía de Merseyside, quien no solo representó a las autoridades, sino que también llevó consigo un mensaje en nombre de los padres de Alice, apelando a la paz y condenando cualquier acto de violencia que pudiera surgir en su nombre.
“Me avergüenzo y lamento mucho que hayan tenido que tomar esto en cuenta al planificar el funeral de su hermosa hija, Alice”,
expresó Kennedy, en un discurso que resonó entre los presentes.
El ataque que cobró la vida de Alice ha sido utilizado por grupos de ultraderecha como un pretexto para incitar al odio y la violencia, aprovechando la difusión de información errónea y rumores en redes sociales.
Desde la tragedia, han surgido disturbios y saqueos, dirigidos principalmente contra mezquitas, comercios y hoteles vinculados a comunidades inmigrantes. Estos actos, motivados por falsas acusaciones de que el perpetrador del ataque era un solicitante de asilo o un inmigrante musulmán, han sumido a la región en una espiral de violencia y temor.
Sin embargo, la verdad que ha salido a la luz contradice estas narrativas de odio. El agresor, cuyo origen ha sido motivo de malentendidos y manipulación, nació en Gales y se trasladó a Southport en 2013 junto a sus padres, quienes emigraron de Ruanda.
Este detalle, ignorado o deliberadamente ocultado por quienes han promovido el caos, subraya la importancia de abordar la tragedia desde la empatía y la verdad, evitando caer en los peligrosos terrenos de la desinformación y la xenofobia.
El funeral de Alice no solo ha sido un acto de despedida, sino también un llamado a la reflexión y la unidad. La comunidad de Southport, marcada por el dolor, enfrenta ahora el reto de sanar sus heridas y resistir a la tentación de dejarse llevar por el odio.
(Con información de The Associated Press)