18 de Junio de 2018

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'El avión se va a caer, está demasiado cerca del mar' (video)

El Boeing 777 de Asiana Airlines aumentó su velocidad segundos antes de estrellarse.

La mayoría de los pasajeros eran chinos que se dirigían a campamentos de verano en EU. (Agencias)
La mayoría de los pasajeros eran chinos que se dirigían a campamentos de verano en EU. (Agencias)
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Agencias
SAN FRANCISCO, California.- Los pilotos del Vuelo 214 de Asiana iban a muy baja velocidad al acercarse al aeropuerto de San Francisco, lo que activó una advertencia de posible pérdida de sustentación, y entonces trataron de abortar el aterrizaje segundos antes de estrellarse, informaron funcionarios federales de seguridad.

Los investigadores también dijeron que analizan la posibilidad de que los socorristas hayan atropellado a una de las dos adolescentes que perecieron en el accidente el sábado. Las autoridades dieron a conocer los detalles sin explicar por qué los pilotos volaban a tan baja altura, o por qué los socorristas no vieron a la joven, según reportó AP.

El Boeing 777 viajaba a una velocidad mucho menor de lo normal para aterrizar, la cual es de 137 nudos por hora en este caso, equivalentes a 252 kph, dijo Deborah Hersman, jefa de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte, en una sesión informativa el domingo.

"No estamos hablando de unos pocos nudos (de velocidad)", señaló.

Hersman dijo que la alarma en los controles del aparato -un sistema de seguridad que advierte a los pilotos de una entrada en pérdida de sustentación mediante vibraciones- se activó poco antes de que el aparato se estrellara. La respuesta normal ante esta alarma es aumentar la velocidad para recuperar el control de la nave.

"Vemos personas ... que necesitan atención inmediata. Están vivos y caminando"

Varios segundos antes del choque la nave incrementó la velocidad, dijo Hersman, sobre la base de una evaluación de las grabadoras de voz de la cabina y de la información de vuelo que contienen cientos de parámetros de la operación del aparato.

Y 1.5 segundos antes del impacto uno de los pilotos solicitó permiso para abortar el aterrizaje, agregó.

Los nuevos detalles ayudaron a arrojar luz sobre los momentos finales del avión mientras la tripulación trataba desesperadamente de tomar altura, y confirmaron lo que sobrevivientes y otros testigos dijeron que vieron: que el avión avanzaba muy despacio.

Los pilotos normalmente tratan de aterrizar a la velocidad establecida, en este caso 137 nudos, más cinco nudos adicionales, dijo Bob Coffman, capitán de American Airlines que ha volado en el 777. Coffman agregó que la información difundida provoca una interrogante importante: "¿Por qué el avión aterrizaba a tan baja velocidad?"

Las turbinas Pratt & Whitney funcionaban en ralentí, dijo Hersman. El procedimiento normal en el Boeing 777 sería usar el piloto automático y el acelerador para darles más revoluciones hasta que el avión tocara tierra, dijo Coffman.

No hay señales de una conversación entre los pilotos y los controladores de tráfico aéreo de que el avión tuviera problemas.

Escena estremecedora

Entre las interrogantes que los investigadores tratan de responder es qué importancia desempeñó en el accidente, si acaso tuvo alguna, la desactivación del sistema de guiado de descenso, ubicado en tierra. Este sistema ayuda a los pilotos, especialmente en aeropuertos como el de San Francisco, donde la neblina puede dificultar el aterrizaje.

En total, 305 de las 307 personas que iban en el avión salvaron la vida en lo que sobrevivientes y rescatistas dicen fue algo asombroso después de ver una escena estremecedora en la que un incendio consumía el fuselaje, había trozos del avión regados por todas partes en la pista y la gente huía despavorida.

 "Algunas personas parece que están en problemas"

El vuelo partió de la ciudad china de Shanghai, hizo una escala en Seúl, Corea del Sur, y de allí siguió en un trayecto de 11 horas a San Francisco. La aerolínea surcoreana informó que lo conducían cuatro pilotos de ese país, y describió a tres de ellos como "diestros".

Entre los viajeros había ciudadanos de China, Corea del Sur, Estados Unidos, Canadá, India, Japón, Vietnam y Francia. En el aparato se encontraban por lo menos 70 estudiantes y profesores chinos que se dirigían a campamentos de verano, según las autoridades chinas.

A medida que el avión se aproximaba a la pista con el cielo despejado, un lujo en un aeropuerto y ciudad conocidos por su intensa neblina, la gente en las comunidades cercanas pudo ver que la aeronave volaba muy bajo y se movía erráticamente.

A bordo, Fei Xiong, de China, viajaba a California para llevar a su hijo de 8 años a Disneylandia. Los dos estaban sentados en la mitad trasera. Xiong dijo que su hijo tuvo la sensación de que algo andaba mal.

"Mi hijo me dijo: 'El avión se va a caer, está demasiado cerca del mar'", dijo la mujer. "Yo le dije: `Hijo, está bien, estaremos bien'".

Según la grabación de audio de la torre de control, después del accidente los controladores informaron a todos los pilotos de los demás aviones que el aeropuerto estaba cerrado.

"Todas las pistas están cerradas. El aeropuerto está cerrado, esta es la torre de control de San Francisco", afirmó un controlador.

En problemas

En un momento dado, el piloto de un vuelo de United Airlines habló por radio.

"Vemos personas ... que necesitan atención inmediata", dijo el piloto. "Están vivos y caminando".

"¿Usted dijo que la gente está caminando fuera del avión en este momento?", le preguntó el controlador.

"Sí", respondió el piloto del Vuelo 885 de United. "Algunas personas parece que están en problemas".

Cuando el avión chocó contra el suelo, las máscaras de oxígeno cayeron de sus compartimientos, dijo Xu Da, gerente de productos de una empresa de internet de Hangzhou, China, quien estaba sentado con su esposa y un hijo adolescente cerca de la parte trasera del avión.

Cuando él se puso de pie, dijo que podía ver chispas, quizás de cables eléctricos expuestos.

Se dio la vuelta y pudo ver la cola, donde la cocina estaba destruida, lo que dejaba un hueco por donde se veía la pista. Una vez en la pista, vieron cómo el aparato se incendiaba y a los bomberos combatir las llamas.

"Me siento muy afortunado", dijo Xu, cuya familia sufrió cortaduras y tiene dolores en el cuello y la espalda.

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