La crisis ambiental incrementa la violencia hacia a las mujeres

Afirma estudio que la marginación en el acceso y control a los recursos las vuelve más vulnerables.
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Las amenazas y presiones sobre el medio ambiente amplifican la inequidad de género, afirma un estudio de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. (Foto: Agencia Reforma).
Las amenazas y presiones sobre el medio ambiente amplifican la inequidad de género, afirma un estudio de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. (Foto: Agencia Reforma).

Ciudad de México.- La crisis ambiental no sólo amenaza a los ecosistemas del planeta, sino que también propicia la violencia de género, advierte un estudio de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).


La destrucción del medio ambiente detona y exacerba las agresiones sexuales, la prostitución forzada y la violencia doméstica.

A nivel mundial, las mujeres están marginadas con respecto a los hombres en el acceso y control a los recursos naturales debido a leyes, normas sociales y roles tradicionales de género, apunta el documento.

Las amenazas y presiones sobre el medio ambiente amplifican la inequidad de género y el desbalance de poder en comunidades afectadas por la escasez de recursos.

“Los daños que la humanidad está infligiendo a la naturaleza también pueden alimentar la violencia contra las mujeres en todo el mundo, un vínculo que hasta ahora se ha pasado por alto", afirma Grethel Aguilar, Directora General interina de la UICN.

El estudio "Vínculos entre la violencia de género y el medio ambiente: la violencia de la desigualdad" asegura que la violencia de género refuerza los privilegios y desequilibrios de poder existentes sobre los recursos naturales, señala

En muchos casos, las mujeres y las niñas son las encargadas de buscar alimentos, agua y leña. Debido al cambio climático deben recorrer mayores distancias, lo que aumenta su riesgo de ser víctimas de violencia de género.

En algunas partes de África, la organización documentó que los pescadores se niegan a vender pescado a las mujeres que no tienen relaciones sexuales con ellos.

En este contexto, las mujeres saben que tener un novio pueden ayudarlas a conseguir pescado de manera regular y a precios más baratos.

La trata de personas, la explotación sexual y el trabajo forzado con frecuencia están ligadas a este tipo de crímenes, señala la investigación de la UICN.