Tengo otras llamadas: Respondió policía a niña secuestrada, abusada y asesinada

Familiares dieron a conocer el audio en que la joven pidió ayuda y la cortante respuesta que obtuvo.

|
Cuando la policía acudió al lugar, sólo encontró el cuerpo calcinado de la joven de 15 años. (Pixabay/ Imagen ilustrativa)
Cuando la policía acudió al lugar, sólo encontró el cuerpo calcinado de la joven de 15 años. (Pixabay/ Imagen ilustrativa)

Agencia
RUMANIA.- Familiares de la adolescente rumana de 15 años secuestrada, violada y asesinada el pasado 24 de julio, dieron a conocer las conversaciones entre la víctima y la Policía, cuando pidió auxilio desde el sitio donde la mantenían cautiva y en las que se puede escuchar, como es ignorada por las autoridades.

"Por favor, quédate conmigo en la línea, estoy realmente asustada", suplicó Alexandra Macesanu a un policía en la última de sus tres llamadas a las autoridades, según la transcripción de las grabaciones divulgada por su tío Alexandru Cumpanasu.

De acuerdo a RT, la muchacha desapareció tras salir de su casa en una comuna del sur de Rumania para viajar a dedo rumbo a Caracal, a menos de 10 kilómetros de distancia. En el trayecto fue capturada y encerrada en una habitación cerca de esa ciudad, Macesanu se las arregló para pedir auxilio desde el teléfono de su secuestrador.

También te puede interesar: Pidió ayuda tres veces a la policía; fue ignorada y hallada muerta

"No puedo quedarme en la línea con usted, señorita, tengo otras llamadas", contestaron desde el departamento policial, según la transcripción y los audios. "Quédate allí, un vehículo de Policía vendrá sin falta, en unos 2 o 3 minutos [...] demonios, cálmate, el auto está en camino", le reiteran.

Lo que encontraron cuando llegaron, 19 horas después, fueron restos humanos carbonizados y joyas que llevaba puestas Alexandra el día que fue vista con vida por última vez. Los análisis de ADN confirmaron oficialmente que corresponden a la menor desaparecida.

El sospechoso de los crímenes fue identificado como Gheorghe Dinca, un mecánico de 66 años, en cuya propiedad también fueron hallados los huesos de otra adolescente de 18 años que había desaparecido en abril de este año. El hombre inicialmente negó que los restos hallados fueran humanos, pero luego confesó ambos asesinatos.

El caso ha suscitado la ira generalizada en Rumania por el accionar de la Policía, que esperó una orden de allanamiento legalmente innecesaria para entrar a la propiedad donde se encontraba la joven 19 horas después de que pidiera auxilio.

Miles de personas han salido a las calles en el país para protestar por lo que consideran una deficiente respuesta oficial, y desde el Gobierno han anunciado varios despidos de alto perfil, el más reciente de ellos de la ministra de Educación, Ecaterina Andronescu, que declaró que la víctima desde niña había sido instruida a "no subir a vehículos con extraños".

noticias relacionadas