14 de Noviembre de 2018

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La sociedad debe estar informada sobre la crisis migratoria: Papa

Francisco asegura que el saber la situación por la que pasan los refugiados se evitará tener miedos injustificados y especulaciones.

El Papa Francisco dijo que nuestra época es fuertemente marcada por el fenómeno migratorio. (Agencias)
El Papa Francisco dijo que nuestra época es fuertemente marcada por el fenómeno migratorio. (Agencias)
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Agencias
CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Francisco, en su mensaje para la Jornada Mundial de los Migrantes, afirmó que "es indispensable que la opinión pública sea informada de modo correcto" sobre la crisis migratoria, "incluso para prevenir miedos injustificados y especulaciones sobre la piel de los migrantes".

"Emigrantes y refugiados nos interpelan. La respuesta del Evangelio de la misericordia" es el tema al que se dedicará el Día Mundial del Emigrante y del Refugiado, según informó hoy la oficina de prensa vaticana en la presentación del mensaje del Papa para esta jornada que se celebrará el 17 de enero de 2016, según publica el sitio web ansa.it.

"No cesan de multiplicarse también los debates sobre las condiciones y sobre los límites a plantear a la hospitalidad, no sólo en las políticas de los estados, sino también en algunas comunidades parroquiales que ven amenazada la tranquilidad tradicional", subrayó el Papa.

Además recordó que en cambio "la revelación bíblica alienta a la acogida del extranjero" y muchas instituciones, grupos, organismos nacionales e internacionales "experimentan el estupor y la alegría de la fiesta del encuentro, del intercambio y de la solidaridad".

"Nadie, afirmó Francisco, puede fingir no sentirse tocado por las nuevas formas de esclavitud en manos a organizaciones criminales que venden y compran hombres, mujeres y niños como trabajadores forzados en la construcción, en la agricultura, en la pesca o en otros ámbitos de mercado".

"Cuántos menores, prosiguió Jorge Bergoglio, son aún hoy obligados a enrolarse en las milicias que los transforman en niños soldados!, Cuántas personas son víctimas del tráfico de órganos, de la mendicidad forzada y de la explotación sexual!. De estos aberrantes crímenes, subrayó el Pontífice, escapan los refugiados de nuestro tiempo, que solicitan a la Iglesia y a la comunidad humana para que también éstos, con la mano tendida de quien los hospeda, puedan ver el rostro del Señor Padre misericordioso y Dios de cada consolación". 

Agregó: "los flujos migratorios son ya una realidad estructural y la primera cuestión que se impone se refiere a la superación de la fase de emergencia para dar espacio a programas que tengan en cuenta de las causas de las migraciones, de los cambios que se producen y de las consecuencias que producen rostros nuevos a la sociedad y a los pueblos". 

Dijo que "cada día, sin embargo, las historias dramáticas de millones de hombres y mujeres golpean a la Comunidad internacional, frente al surgimiento de inaceptables crisis humanitarias en muchas zonas del mundo".

"La presencia de los migrantes y de los refugiados, remarcó Bergoglio, interpela seriamente a las diversas sociedades que los reciben. Estas deben hacer frente a hechos nuevos que pueden revelarse imprevistos si no son adecuadamente motivados, gestionados y regulados. Cómo hacer en modo que la integración se convierta en recíproco enriquecimiento, abra positivos recorridos a las comunidades y prevenga el riesgo de la discriminación, del racismo, del nacionalismo extremo o de la xenofobia?", se preguntó el Pontífice en el mensaje publicado hoy. 

El Pontífice observó que en nuestra época fuertemente marcada por el fenómeno migratorio, "la de la identidad no es una cuestión de secundaria importancia. Quien emigra, explicó Francisco, es obligado a modificar algunos aspectos que definen a la propia persona, e incluso si no lo quiere, fuerza al cambio también a quien lo hospeda". 

"La indiferencia y el silencio abren el camino a la complicidad cuando asistimos como espectadores a las muertes por asfixia, violencias o naufragios. De grandes o pequeñas dimensiones son siempre tragedias cuando se pierde incluso sólo una vida humana", concluyó el Papa Francisco su mensaje para la Jornada mundial del Migrante.

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